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Teoría de los Conjuntos I: Conjuntos infinitos no numerables.

Por Gabriela Hernández Aguilar

Introducción

Al hablar de conjuntos infinitos, resulta natural pensar que entre cualesquiera dos de ellos debería existir una manera de «emparejar» sus elementos, es decir, establecer una biyección entre tales conjuntos, ya que, al fin y al cabo, ambos contienen infinitos elementos. Esta idea puede deberse a que, cuando uno piensa en conjuntos infinitos, lo primero que viene a la mente es el conjunto de los números naturales o el de los enteros, los cuales están ordenados de una manera bastante agradable y nos resulta «fácil» ubicarlos en una recta, como si fueran números colocados sobre una cinta métrica infinita.

Sin embargo, no todos los conjuntos infinitos poseen un orden tan agradable como el de estos dos conjuntos, y muchos de ellos presentan propiedades considerablemente diferentes. Por ejemplo, algunos conjuntos infinitos pueden no tener un buen orden como el de los naturales, o quizás exista tal orden pero nos resulte extremadamente difícil de identificar.

El teorema de Cantor demuestra que, efectivamente, la idea de que se pueden emparejar los elementos de cualesquiera dos conjuntos infinitos es incorrecta. Un ejemplo específico es el conjunto de los números naturales N y su conjunto potencia P(N); es imposible emparejar cada elemento de P(N) con uno y solo un elemento de N. Este hecho muestra que existen conjunto infinitos más grandes que otros.

Esta entrada está dedicada precisamente a esta cuestión: exhibir conjuntos infinitos con «diferentes tamaños», específicamente, conjuntos que no sean numerables, es decir, que no sean equipotentes con N. Como hemos venido haciendo, también emplearemos el muy importante teorema de Cantor-Schröder-Bernstein para probar ciertas equipotencias.

Conjuntos más grandes que N

Por el teorema de Cantor sabemos que para cada conjunto A se tiene |A|<|P(A)|, es decir, que existe una función inyectiva de A en P(A) pero no una función biyectiva. Así pues, por ejemplo, P(N) además de ser un conjunto infinito, tiene «más» elementos que N, el cual es también infinito. Esto es una muestra de que existen conjuntos infinitos que no son equipotentes. En lo subsecuente exhibiremos algunos otros conjuntos infinitos que sí se pueden biyectar con P(N) y que por tanto no son numerables.

Comenzaremos proporcionando ejemplos que involucran conceptos que hemos visto en la entrada anterior.

Ejemplo.

El conjunto de sucesiones en N, que denotaremos por NN, es equipotente a P(N).

Demostración.

En la entrada anterior probamos que para cada AN infinito, existe una única función biyectiva FA:NA tal que FA(0)=min(A) y que FA(n)<FA(n+1) para cada nN. Lo mismo mencionamos respecto a conjuntos finitos no vacíos, es decir, si AN es un conjunto finito no vacío, digamos |A|=n+1 con nN, existe una única función biyectiva fA:n+1A tal que fA(0)=min(A) y que fA(m)<fA(k) si y sólo si m<k para cualesquiera m,kn+1.
Si AN es finito, podemos extender la función fA a todo N de la siguiente manera: si fA:n+1A es la única función biyectiva que satisface fA(0)=min(A) y fA(m)<fA(k) si y sólo si m<k para cualesquiera m,kn+1, definimos FA:NA por medio de FA(m)={fA(m)si mn+1min(A)si mn+1

Lo anterior nos permite asociar a cada elemento de P(N){} una única sucesión en NN por medio de la siguiente función: definamos F:P(N){}NN como F(A)=FA para cada AP(N). Debido a la definición de las funciones FA, en cualquier caso, ya sea que AN es finito o infinito, se cumple que FA[N]=A; en consecuencia, si A y B son conjuntos no vacíos tales que F(A)=F(B) tendríamos que para cada kN, FA(k)=FB(k) y, por ende, que A=FA[N]=FB[N]=B, lo cual muestra que F es inyectiva.

Ahora bien, para cada xNN definamos x+1:NN por medio de (x+1)(n):=x(n)+1 para cada nN. La función g:NNNN definida por medio de g(x)=x+1 es una función inyectiva, pues si g(x)=g(y) para algunas x,yNN, entonces, x(n)+1=y(n)+1 para cada nN y, por tanto, x(n)=y(n) para cada nN, es decir, x=y. Observemos además que g(x)x0 para cada xNN, donde x0(n)=0 para cada nN; en efecto, si xNN, entonces, g(x)(n)=(x+1)(n)=x(n)+10 para cada nN ya que 0 no es sucesor de ningún número natural. Así, la función gF:P(N){}NN es inyectiva y (gF)(A)x0 para cada AP(N){}. Por tanto la función h:P(N)NN definida como h(A)={(gF)(A)si Ax0si A= es inyectiva.

Para dar una función inyectiva de NN en P(N) retomaremos al conjunto de números primos P={pn:nN} enumerado de tal forma que pn<pn+1 para cada nN. Definamos ahora T:NNP(N) por medio de T(x)={pnx(n):nN}. Notemos que T es una función inyectiva, pues si T(x)=T(y), entonces, {pnx(n):nN}={pny(n):nN} y así pnx(n)=pny(n) y x(n)=y(n) para cada nN, pues de otro modo se contradice al teorema fundamental de la aritmética. Por lo tanto, x=y y T es inyectiva.

Por el teorema de Cantor-Schröder-Bernstein concluimos que |P(N)|=|NN|.

◻

Al contrario de los conjuntos finitos, existen ejemplos de conjuntos infinitos que poseen subconjuntos propios equipotentes a ellos mismos, es decir, existe una biyección entre el subconjunto propio y el conjunto original. Un ejemplo de lo anterior es el conjunto de los números naturales, pues cualquier subconjunto propio de N que sea infinito resulta ser numerable. A continuación vamos a proporcionar otro de estos ejemplos, pero esta vez con un conjunto infinito no numerable.

Ejemplo.

El conjunto 2N:={fNN:f(n){0,1} para cada nN} es equipotente a P(N).

Demostración.

Para demostrar la equipotencia de este ejemplo vamos a exhibir una biyección entre tales conjuntos. Para ello haremos lo siguiente, si AP(N) definimos χA:NN por medio de χA(n)={1si nA0si nNA

Lo anterior nos permite establecer una función entre P(N) y 2N, función que de hecho resulta ser biyectiva. Veamos primero la inyectividad. Si para A,BP(N) se cumple χA=χB, entonces χA(n)=χB(n) para cada nN. En consecuencia, si nA, 1=χA(n)=χB(n) y por ende nB; análogamente, si nB, 1=χB(n)=χA(n) y por tanto nA. Por consiguiente A=B, lo que demuestra la inyectividad de la función.
Resta probar la sobreyectividad. Consideremos χ2N un elemento arbitrario. Definamos A:={nN:χ(n)=1} y veamos que χA=χ. Si nA, entonces χ(n)=1 por definición del conjunto A y, por otro lado, χA(n)=1 por definición de la función χA. Si ahora nNA, χ(n)=0 por definición del conjunto A mientras que χA(n)=0 por definición de la función χA. Esto muestra que χ(n)=χA(n) para cada nN y por ende que χ=χA. Así pues, la función F:P(N)2N definida por medio de F(A)=χA para cada AP(N) es una biyección y, por tanto, |P(N)|=|2N|.

◻

Como lo mencionamos previamente, ahora contamos con un ejemplo de un conjunto infinito no numerable que posee un subconjunto propio equipotente a él, específicamente NN y 2N son equipotentes y 2NNN. Conjuntos de este tipo, es decir, conjuntos que poseen subconjuntos propios equipotentes a ellos, reciben un nombre particular que anotamos en la siguiente definición.

Definición. Un conjunto X se llama infinito según Dedekind si existe una función inyectiva f:XX tal que f[X]X.

Que un conjunto sea infinito según Dedekind implica que dicho conjunto es infinito. Y ya que contamos con algunos ejemplos de conjuntos infinitos que también son infinitos según Dedekind, surge de manera natural la pregunta: ¿todo conjunto infinito es infinito según Dedekind? Dicha cuestión no la podemos responder con lo que hemos visto hasta ahora y es por eso que la dejaremos para más adelante.

Una consecuencia inmediata del último ejemplo es el siguiente corolario.

Corolario. Sean a0,a1,,anN naturales distintos con n1. El conjunto {fNN:f[N]{a0,a1,,an}} es equipotente a NN.

Demostración.

Dado que j:{fNN:f[N]{a0,a1,,an}}NN definida por medio de j(f)=f es una función inyectiva, basta exhibir una función inyectiva de NN en {fNN:f[N]{a0,a1,,an}}.

Denotemos A:={fNN:f[N]{a0,a1,,an}}. Si denotamos B:={fNN:f[N]{a0,a1}}, entonces BA. Para cada χ2N definamos fχ:NN de la siguiente manera fχ(n)={a0si χ(n)=0a1si χ(n)=1
A partir de la definición anterior tenemos que fχB para cada χ2N, lo cual nos permite definir F:2NB por medio de F(χ)=fχ. Resulta que F es una biyección. En efecto, por un lado es inyectiva ya que si F(χ)=F(χ), entonces fχ(n)=fχ(n) para cada nN, de modo que si χ(n)=0 se tiene que a0=fχ(n)=fχ(n) y por tanto χ(n)=0; asimismo, si χ(n)=1 se tiene que a1=fχ(n)=fχ(n) por lo que χ(n)=1. Por tanto χ(n)=χ(n) para cada nN y así χ=χ.
Ahora para mostrar que F es sobreyectiva tomemos fB elemento arbitrario y definamos χ:NN por medio de χ(n)={1si f(n)=a10si f(n)=a0
Luego, fχ=f, pues si nN es tal que f(n)=a1 se tiene que χ(n)=1 por definición de χ y así fχ(n)=a1; por otro lado, si nN es tal que f(n)=a0 se tiene que χ(n)=0 por definición de χ y por ende fχ(n)=a0. Podemos concluir entonces que F(χ)=fχ=f, lo que demuestra que F es sobreyectiva. Por tanto F es una biyección y |2N|=|B|.
Ahora, sean h:NN2N una función biyectiva (la cual sabemos que existe pues |NN|=|P(N)|=|2N|) y ι:BA la función inclusión, es decir, ι(f)=f para cada fB. Luego, ιh:NNA es una función inyectiva.
Por el teorema de Cantor-Schröder-Bernstein concluimos que |NN|=|A|.

◻

Observemos que el corolario muestra que existen una infinidad de subcojuntos propios de NN equipotentes a él. Dado que |P(N)|=|NN|, entonces P(N) también posee una cantidad infinita de subconjuntos propios equipotentes a él. El siguiente ejemplo es uno de tales subconjuntos.

Ejemplo.

El conjunto [N]N:={AN:|A|=|N|} es equipotente a P(N).

Demostración.

Dado que [N]NP(N) lo único que hace falta es exhibir una función inyectiva de P(N) en [N]N.

Consideremos al conjunto de números primos P={pn:nN} donde pn<pn+1 para cada nN. Definamos g:NN[N]N como g(x)={pnx(n)+1:nN}. Dado que para cada xNN, x(n)+10 para toda nN, tenemos que {pnx(n)+1:nN} es un conjunto infinito, por lo que g tiene el codominio adecuado. Por otro lado, g es inyectiva ya que si g(x)=g(y), entonces pnx(n)+1=pny(n)+1 para cada nN por el teorema fundamental de la aritmética y, más aún, x(n)+1=y(n)+1 para cada nN, lo que demuestra que x=y. Si h:P(N)NN es una biyección se sigue que gh:P(N)[N]N es una función inyectiva. Por el teorema de Cantor-Schröder-Bernstein concluimos que |P(N)|=|[N]N|.

◻

Como un ejercicio para esta entrada dejaremos el siguiente ejemplo.

Ejemplo.

N↗N:={fNN:f(n)<f(n+1) para cada nN} es equipotente a [N]N, y por tanto equipotente a P(N).

Para finalizar con esta serie de ejemplos de conjuntos no numerables y equipotentes a P(N) hablaremos del conjunto de números reales.
Para lo que sigue vamos a suponer que ya conocemos todas las propiedades básicas del conjunto de números reales, y si no se conocen dichas propiedades o lo que es un número real, puedes consultar cualquier libro introductorio a la teoría de conjuntos como el de Hernández1, o también puedes consultarlo en un libro de cálculo como el de Spivak2.
Además de lo dicho en el párrafo precedente, estaremos haciendo un abuso de notación escribiendo las contenciones NZQR.
Dicho lo anterior tenemos la siguiente proposición.

Proposición. El intervalo abierto (0,1)={rR:0<r<1} es equipotente a R.

Demostración.

Definamos f:R(0,1) por medio de f(x)={4x+14x+2si x012(12x)si x<0
Lo primero que se debe observar es que la función f tiene el codominio adecuado, es decir, f(x)(0,1) para cada xR. Si x0, entonces, 0<4x+1<4x+2 y por tanto 0<4x+14x+2<1, es decir, f(x)(0,1); por otro lado, si x<0, entonces 0<2x y así 1<12x, lo cual implica que 0<112x<1 y que 0<12(12x)<12<1, es decir, f(x)(0,1). Por tanto, f(x)(0,1) para cada xR. Es importante notar que para x<0 vimos que no sólo se cumple 0<f(x)<1, sino también que 0<f(x)<12. Por otro lado, para x0, tenemos que 0<1+2x1+4x por lo que 14x+12x+1 y por tanto 124x+14x+2; de modo que para x0 no sólo se cumple que f(x)(0,1), sino también que f(x)[12,1).
Veamos ahora que f es una función inyectiva. Sean x,yR con xy. Debido a que R posee un orden lineal podemos suponer que y<x. Tenemos los siguientes casos.
Caso 1. y<0x. En este caso se tiene que f(y)(0,12) mientras que f(x)[12,1), razón por la cual f(x)f(y).
Caso 2. 0y<x. En este caso se tiene que f(y)=4y+14y+2 y f(x)=4x+14x+2. Luego, si ocurriera que 4y+14y+2=4x+14x+2, entonces (4y+1)(4x+2)=(4x+1)(4y+2), lo cual implica (4y+1)(2x+1)=(4x+1)(2y+1), es decir, 8xy+4y+2x+1=8xy+4x+2y+1 y por ende 2y=2x, lo cual contradice que xy. Por tanto, f(x)f(y).
Caso 3. y<x<0. Si ocurriera que f(x)=f(y), entonces 12(12x)=12(12y) y por ende, 12x=12y, de donde x=y y eso contradice la elección de x y y. Por tanto f es una función inyectiva.

Veamos ahora que f es sobreyectiva. Sea r(0,1). Si r(0,12), entonces 2<1r, lo cual implica 12<14r y así x:=1214r es un número real menor a 0; luego, para tal x tenemos que f(x)=12(12x)=12(1(112r))=1212r=r. Si ahora r[12,1), entonces 2r10 y 1r>0, por lo que x:=2r14(1r) es un número real mayor o igual a 0 para el cual se cumple f(x)=4x+14x+2=4(2r14(1r))+14(2r14(1r))+2=2r11r+12r11r+2=2r1+1r1r2r1+22r1r=r1=r. Lo anterior prueba que f es sobreyectiva.

Por lo tanto f es una biyección y |R|=|(0,1)|.

◻

Una consecuencia de la proposición anterior es el siguiente corolario.

Corolario. El intervalo [0,1]:={rR:0r1} es equipotente a R.

Demostración.

Dado que [0,1]R, basta mostrar que existe una función inyectiva de R en [0,1]. Por la proposición anterior existe una función biyectiva f:R(0,1) y así la función F:R[0,1] definida como F(x)=f(x) para cada xR es inyectiva. Por el teorema de Cantor-Schröder-Bernstein concluimos que |R|=|[0,1]|.

◻

Si bien la demostración del corolario anterior fue muy rápida y utilizamos el importante teorema de Cantor-Schröder-Bernstein, siempre resulta interesante determinar una biyección explícita, y precisamente en el caso del corolario anterior lo podemos hacer.

Definamos S:={1n:nN{0}}{0}. Definamos g:[0,1](0,1) por medio de g(x)={xsi xS1n+2si x=1n, nN{0}12si x=0

La función anterior resulta ser una biyección entre [0,1] y (0,1). Primero veremos que g es inyectiva. Sean x,y[0,1] con xy. Tenemos algunos casos.

Caso 1. x,yS. En este caso g(x)=xy=g(y).
Caso 2. xS, yS. Dado que para cada zS se tiene g(z)S, entonces, g(x)S mientras que g(y)=yS. Por tanto g(x)g(y).
Caso 3. xS, yS. Análogo al caso 2.
Caso 4. x,yS. Si x=0 y y=1n con nN{0}, entonces g(x)=12 y g(y)=1n+2. Como n1 se tiene que n+23 y por tanto 121n+2, es decir, g(x)g(y). Análogamente, si y=0 y x=1n con nN{0}, g(x)g(y). Supongamos ahora que x=1n y y=1m con n,mN{0} con nm.
Luego, g(x)=1n+21m+2=g(y) pues de lo contrario tendríamos n+2=m+2 y n=m, lo cual contradice nm.
Los cuatro casos anteriores muestran que g es inyectiva.

Veamos ahora que g es sobreyectiva. Sea x(0,1). Si xS, entonces x=1n con nN, n2, por lo que existe mN tal que m+2=n; si m=0, entonces x=12=g(0) y si m>0, entonces, g(1m)=1m+2=1n=x.
Si xS, entonces g(x)=x. Por tanto, g es sobreyectiva y en consecuencia una biyección. Esto muestra que [0,1] y (0,1) son equipotentes y, por tanto, [0,1] y R son equipotentes. Más aún, contamos con una biyección explícita entre [0,1] y R.

Para exhibir la biyección entre [0,1] y (0,1) utilizamos el hecho de que [0,1] contiene un conjunto numerable, específicamente el conjunto S={1n:nN{0}}{0}. Precisamente este hecho fue el que jugó un papel fundamental, pues como veremos en la siguiente proposición, si X es un conjunto infinito que contiene un conjunto numerable, entonces, para cada AX conjunto finito, se cumple |XA|=|X|.

Proposición. Sea X un conjunto infinito tal que existe una función inyectiva f:NX. Entonces, para cada AX conjunto finito, |XA|=|X|.

Demostración.

Como lo mostrarás en los ejercicios de esta sección, basta mostrar que para cada xX, los conjuntos X{x} y X son equipotentes.

Sea pues xX. Sea f:NX una función inyectiva y denotemos por N a la imagen de f, esto es N:=im(f)={f(n):nN}.

Si xN, definamos g:XX{x} por medio de g(y)={ysi yN{x}f(0)si y=xf(n+1)si y=f(n)

Comprobar que esta función es biyectiva es análogo a como lo hicimos con la función biyectiva que exhibimos entre los intervalos [0,1] y (0,1), por lo que lo dejaremos como un ejercicio para esta entrada.

Supongamos ahora que xN y sea nN tal que x=f(n). Para este caso definamos h:XX{x} por medio de h(y)={ysi yN{f(m):m<n}f(m+1)si y=f(m), mn

Nuevamente, comprobar que esta función es biyectiva es similar a lo que hemos hecho. Esto nos permite concluir que |X{x}|=|X| para cada xX.

◻

La proposición precedente muestra además que todo conjunto que contenga un conjunto numerable es infinito segun Dedekind, pues si tomamos xX, entonces X{x}X y |X{x}|=|X|.

Para culminar la entrada mostraremos que (0,1) y P(N) son equipotentes y que por tanto R y P(N) lo son. Esto lo escribiremos como un teorema.

Teorema. (0,1) y P(N) son equipotentes.

Demostración.

Primero vamos a mostrar la siguiente afirmación: para cada r(0,1), existe una única función χr:NN que satisface χr(n){0,1,2,3,4,5,6,7,8,9} para cada nN y tal que 0xi=0nχr(i)10i<110n.

Sea pues r(0,1). Probaremos por inducción que para cada nN existe una única función χr(n):n+1N tal que χr(n)[n+1]{0,1,2,3,4,5,6,7,8,9} y 0xi=0nχr(n)(i)10i<110n.
Para n=0 definamos χr(0):1N por medio de χr(0)(0)=0. Luego, 0r=rχr(0)(0)100<1=1100. Si y:1N es otra función tal que y(0){0,1,2,3,4,5,6,7,8,9} y 0ry(0)100<1100, entonces, y(0)r<1 y por tanto y(0)=0, ya que el único natural menor a 1 es 0. Por tanto, χr(0)=y, lo que demuestra que para n=0 el enunciado es verdadero.
Supongamos que el resultado es válido para algún n0. Sea χr(n):n+1N la única función de la hipótesis. Primero vamos a demostrar la existencia de una función χr(n+1) con las propiedades deseadas y luego probaremos su unicidad. Dado que 0ri=0nχr(n)(i)10i<110n se sigue que 010n(ri=0nχr(n)(i)10i)<1. Si ocurriera que ri=0nχr(n)(i)10i=0, definimos χr(n+1):n+2N como χr(n+1)(i)={χr(n)(i)si in+10si i=n+1
Definida de esa manera la función χr(n+1) se satisfacen las hipótesis deseadas. Supongamos ahora que 0<ri=0nχr(n)(i)10i y definamos r^:=10n(ri=0nχr(n)(i)10i), número real que sabemos satisface 0<r^<1. Consideremos el conjunto A={mN:m10r^}, el cual es no vacío ya que 0<r^ y por tanto 010r^; además, A es acotado superiormente ya que r^<1 y por tanto 10r^<10, de modo que si mA, entonces m<10. Así, existe a=max(A), el cual es un natural dentro del conjunto {0,1,2,3,4,5,6,7,8,9}. Por la maximalidad de a se tiene que 10r^<a+1 y así a10r^<a10+110, es decir, 0r^a10<110.
Luego, dado que r^=10n(ri=0nχr(n)(i)10i) se sigue que 0ri=0nχr(n)(i)10ia10n+1<110n+1. Si definimos χr(n+1):n+2N por medio de χr(n+1)(i)={χr(n)(i)si in+1asi i=n+1

entonces χr(n+1) es una función que satisface las condiciones deseadas. Así, hemos demostrado la existencia de una función con las características requeridas. Veamos que ésta es única. Supongamos que η:n+2N es otra función que satisface las mismas propiedades que χr(n+1).
Luego, en particular, 0ri=0n+1η(i)10i<110n+1 y por tanto 0ri=0nη(i)10i<110n+1+η(n+1)10n+1110n+1+910n+1=1010n+1=110n. De este modo, la función ηn+1:n+1N satisface las mismas condiciones que la función χr(n), y por la unicidad de esta última función se sigue que η(i)=χr(n)(i) para cada in+1. Así, la función η coincide con la función χr(n+1) en n+1, por lo que resta probar que η(n+1)=χr(n+1)(n+1)=a.
Sabemos que 0ri=0nχr(n+1)(i)10iη(n+1)10n+1<110n+1 y por tanto, 010n+1(ri=0nχ(n+1)(i)10i)η(n+1)<1, es decir, η(n+1)10r^<η(n+1)+1, de modo que η(n+1)A y por tanto η(n+1)a=χr(n+1)(n+1). Podemos elegir k{0,1,2,3,4,5,6,7,8,9} tal que η(n+1)+k=a y tenemos a=η(n+1)+k10r^, razón por la cual k10r^η(n+1)<(η(n+1)+1)η(n+1)=1 y en consecuencia, k=0. Por tanto, η(n+1)=a=χr(n+1)(n+1). Esto demuestra la unicidad de χr(n+1).

Por lo tanto, para cada nN existe una única función χr(n):n+1N tal que χr(n)[N]{0,1,2,3,4,5,6,7,8,9} y 0ri=0nχr(n)(i)10i<110n. En el proceso de la demostración de la existencia y unicidad de tales funciones, mostramos además que si χr(n+1):n+2N es la única función con tales propiedades, entonces, χr(n)=χr(n+1)n+1, lo que muestra que el conjunto de funciones F:={χr(n):nN} es un sistema de funciones compatibles y, por tanto, χr=F:NN es la única función con las propieades que enunciamos en la afirmación.

Estamos entonces en condiciones de definir una función F:(0,1){fNN:f[N]{0,1,2,3,4,5,6,7,8,9}} por medio de F(r)=χr. Dicha función es inyectiva, ya que si χr=χr, entonces, para cada nN, |rr|=|ri=0nχr(i)10i+i=0nχr(i)10ir| |ri=0nχr(i)10i|+|i=0nχr(i)10ir| <110n+110n=210n lo cual muestra que |rr|=0, es decir, r=r. Por tanto, existe una función inyectiva de (0,1) en NN, de modo que |(0,1)||NN|=|P(N)|.

Ahora vamos a definir una función inyectiva de 2N en (0,1). Sea f2N y veamos que la sucesión de números racionales (i=0nf(i)10i+1)nN converge. Dado que f(i){0,1} para cada iN, la sucesión (i=0nf(i)10i+1)nN es no decreciente. Luego, para cada nN, 0i=0nf(i)10i+1i=0n110i+1=i=1n+1110i=1110n+211101=1110n+2(910)1<1(910)1=1091=19<1, por lo que dicha sucesión está acotada inferiormente por 0 y superiormente por 19 y, por tanto, converge a algún número real en el intervalo [0,19]. Sea rf[0,19] el límite de dicha sucesión.
Si la función f no es la constante cero, entonces, rf(0,19], ya que existe NN tal que f(N)=1 y por tanto, para cada nN, 110N+1i=0nf(i)10i+1rf.
Dado que el número real rf es único para cada f2N, estamos en condiciones de definir la siguiente función: sea G:2N[0,1) tal que G(f)={rfsi f00si f=0

Veamos que G es inyectiva. Por la definición de G sabemos que si f0, entonces G(f)G(0). Ahora, sean f,h2N funciones no cero tales que rf=G(f)=G(h)=rh. Veamos que f(n)=h(n) para cada nN.
Algo que será de utilidad para probar esto último es la desigualdad i=n+1m110i<1210n, la cual es cierta para cualesquiera n,mN tales que n<m. En efecto, si n,mN con n<m, tenemos i=n+1m110i=i=0m110ii=0n110i=1110m+111101110n+11110=110n+1110m+1(910)=110n110m9 y este número racional es menor que 1210n, pues 110n110m<110n<92110n, pues 1<92. Por tanto, para cualesquiera n,mN con n<m, i=n+1m110i<1210n.

Ahora sí, veamos que f(n)=h(n) para cada nN.
Dado que las sucesiones de números racionales (i=0nf(i)10i+1)nN y (i=0nh(i)10i+1)nN convergen al número real rf, existe mN tal que para cada n>m, 0rfi=0nf(i)10i+1<1410 y 0rfi=0nh(i)10i+1<1410. Luego, |i=0m+1f(i)10i+1i=0m+1h(i)10i+1|=|i=0m+1f(i)10i+1rf+rfi=0m+1h(i)10i+1| |i=0m+1f(i)10i+1rf|+|rfi=0m+1h(i)10i+1|<1410+1410=1210. Por otro lado, |f(0)h(0)10||i=1m+1f(i)h(i)10i+1||i=0m+1f(i)h(i)10i+1|<1210 y así |f(0)h(0)10|<1210+|i=1m+1f(i)h(i)10i+1|1210+i=1m+1|f(i)h(i)|10i+1. Dado que |f(i)h(i)|={1si {f(i),h(i)}={0,1}0si f(i)=h(i)=0 o f(i)=h(i)=1 entonces, |f(i)h(i)|1 para cada iN y, como i=1m+1110i+1=i=2m+2110i<1210, se sigue que |f(0)h(0)|101210+i=1m+1110i+1<110 lo cual implica que |f(0)h(0)|=0, es decir, f(0)=h(0). Supongamos que para algún nN hemos probado que f(m)=h(m) para cada mn y veamos que f(n+1)=h(n+1).
Sea mN, mn+1, tal que para cada k>m, |rfi=0kf(i)10i+1|<1410n+2 y |rfi=0kh(i)10i+1|<1410n+2.
Luego, |i=n+1m+1f(i)h(i)10i+1|=|i=0m+1f(i)h(i)10i+1||rfi=0m+1f(i)10i+1|+|rfi=0m+1h(i)10i+1|<1210n+2. Por otro lado, |f(n+1)h(n+1)|10n+2|i=n+2m+1f(i)h(i)10i+1||i=n+1m+1f(i)h(i)10i+1|<1210n+2 por lo que |f(n+1)h(n+1)|10n+2<1210n+2+|i=n+2m+1f(i)h(i)10i+1|1210n+2+i=n+2m+1|f(i)h(i)|10i+1 1210n+2+i=n+2m+1110i+1=1210n+2+i=n+3m+2110i<1210n+2+1210n+2=110n+2
y en consecuencia, |f(n+1)h(n+1)|=0, es decir, f(n+1)=h(n+1). Por tanto, para cada nN, f(n)=h(n), lo que demuestra que f=h.
Así, la función G es inyectiva y, por consiguiente, |2N||[0,1)|. Dado que |[0,1)|=|(0,1)|, se sigue que |P(N)|=|2N||(0,1)|. Por el teorema de Cantor-Schröder-Bernstein concluimos que |(0,1)|=|P(N)|.

◻

Concluimos la entrada con el siguiente corolario, cuya prueba es consecuencia del teorema anterior y el hecho que |R|=|(0,1)|.

Corolario. R y P(N) son equipotentes.

◻

Tarea moral

  1. Demuestra que el conjunto N↗N:={fNN:f(n)<f(n+1) para cada nN} es equipotente a [N]N.
  2. Demuestra que para cualquier conjunto infinito X que contenga un conjunto numerable se cumple que |XA|=|X|, para cada AX conjunto finito.
  3. Sean a,bR con a<b. Demuestra que |(a,b)|=|(0,1)|.
  4. Exhibe una biyección entre R y [0,):={rR:r0}.

Más adelante…

En la siguiente entrada introduciremos uno de los axiomas más relevantes de la teoría de conjuntos, el axioma de elección. Dicho axioma nos permitirá responder algunas de las interrogantes que quedaron abiertas en secciones anteriores y, además, veremos algunas de sus sorpredentes consuecuencias.

Entradas relacionadas

  1. Hernández, F., Teoría de Conjuntos, México: Aportaciones Matemáticas No.13,
    SMM, 1998 ↩︎
  2. Spivak, M., Cálculo Infinitesimal (2a ed). México: Reverté, 1998. ↩︎

Teoría de los Conjuntos I: Producto en los naturales

Por Gabriela Hernández Aguilar

Introducción

Ahora que hemos definido a la suma en el conjunto de los naturales, podemos definir el producto, pues éste se refiere a sumar cierta cantidad de veces un mismo número. De este modo, el producto se definirá recursivamente en términos de la suma, así como la suma fue definida recursivamente en términos de la función sucesor.

Producto de naturales

Utilizando el teorema de recursión se puede mostrar, al igual que con la operación suma, que existe una única función :N×NN, denotada por (m,n)=mn, que satisface las siguientes condiciones:

  1. 0n=0 para cualquier nN,
  2. s(m)n=(mn)+n.

Dado que seguimos trabajando con conjuntos y hemos definido una nueva operación binaria, podemos preguntarnos si esta operación conmuta, es asociativa o si cumple alguna otra propiedad tal como lo hace el producto cartesiano y la suma en los naturales. Además veremos que esta operación se distribuye con la suma.

Distributividad del producto sobre la suma

Teorema. Para cualesquiera m,n,kN, se tiene que m(n+k)=mn+mk.

Demostración. Procederemos por inducción sobre m y dejaremos fijos a n y k.

Base de inducción. Si m=0, 0(n+k)=0=0+0=(0n)+(0k).

Hipótesis de inducción. Supongamos que se cumple para m, es decir, m(n+k)=(mn)+(mk).

Paso inductivo. Veamos que se cumple para m+1, es decir, (m+1)(n+k)=(m+1)n+(m+1)k.

(Definición )(m+1)(n+k)=m(n+k)+(n+k)(Hipótesis de inducción)=(mn+mk)+(n+k)(Conmutatividad y asociatividad de +)=((mn)+n)+((mk)+k)(Definición )=(m+1)n+(m+1)k.

Por lo tanto, m(n+k)=mn+mk para cualesquiera m,n,kN.

◻

Conmutatividad del producto

Para demostrar que el producto es conmutativo primero vamos a demostrar los siguientes lemas:

Lema 1. Para cualquier nN, se tiene que n0=0.

Demostración.

Procederemos por inducción sobre n.

Base de inducción. Si n=0, tenemos que 00=0.

Hipótesis de inducción. Supongamos que para algún kN se satisface que k0=0.

Paso de inductivo. Veamos que se cumple para k+1, es decir, (k+1)0=0.

(Definición )(k+1)0=(k0)+0(Hipótesis de inducción)=0+0(Propiedad +)=0.

Por lo tanto, n0=0, para cualquier nN.

◻

Lema 2. Para cualquier nN, se tiene que n1=n.

Demostración.

Procederemos por inducción sobre n.

Base de inducción. Si n=0, tenemos que 01=0 por la definición de .

Hipótesis de inducción. Supongamos que para algún kN se satisface que k1=k.

Paso de inductivo. Veamos que se cumple para k+1, es decir, (k+1)1=k+1.

(Definición )(k+1)1=(k1)+1(Hipótesis de Inducción)=k+1.

Por lo tanto, para cualquier nN, n1=n.

◻

Teorema. Para cualesquiera m,nN, nm=mn.

Demostración.

Por inducción sobre m.

Base de inducción. Si m=0, entonces 0n=0=n0, por el Lema 1.

Hipótesis de inducción. Supongamos que para k se cumple que nk=kn.

Paso inductivo. Veamos que para k+1 se satisface que n(k+1)=(k+1)n.

(Definición +)(k+1)n=(kn)+n(Hipótesis de Inducción)=(nk)+n(Lema 2)=(nk)+(n1)(Distributividad)=n(k+1).

Por lo tanto, es conmutativo.

◻

Asociatividad del producto

Teorema. Para cualesquiera m,n,kN, se tiene que m(nk)=(mn)k.

Demostración. Procederemos por inducción sobre m y dejaremos fijos a n y k.

Base de inducción. Si m=0, 0(nk)=0=0k=(0n)k.

Hipótesis de inducción. Supongamos que se cumple para m, es decir, m(nk)=(mn)k.

Paso inductivo. Veamos que se cumple para m+1, es decir, (m+1)(nk)=((m+1)n)k.

(Definición )(m+1)(nk)=(m(nk))+(nk)(Hipótesis de inducción)=((mn)k)+(nk)(Conmutatividad del producto)=(k(mn))+(kn)(Distributividad)=k(mn+n)(Conmutatividad del producto)=(mn+n)k(Definición )=((m+1)n)k.

Por lo tanto, es asociativa.

◻

Ley de cancelación

En álgebra, cuando tenemos una ecuación como la siguiente #xz=yz,siemprequez\not=0,concluimosquex=y$. Esto tiene una justificación y la llamaremos ley de cancelación para el producto. En los naturales se cumple esta ley.

Teorema. Sean n,m,kN con k0. Si nk=mk, entonces n=m.

Para probar dicho teorema, utilizaremos la siguiente serie de resultados.

Proposición. Si n,mN son tales que nm, entonces, existe tN tal que n+t=m.

Demostración (Proposición).

Mostraremos por inducción sobre m que para todo nm, existe tnN tal que n+tn=m.

Base de inducción. k=0. Si n0, entonces n=0, pues recordemos que dos números naturales n y m satisfacen nm si, y sólo si, nm o n=m. Así, si n0, entonces n0 o n=0, pero dado que el enunciado n0 no puede ser cierto pues 0= no tiene elementos, se sigue que n=0 tiene que ser verdadero. De este modo, si n0, entonces n=0 y tomando t=0 se tiene que n+t=0+0=0. Por lo tanto, para todo n0 existe tnN tal que n+tn=0. Por lo tanto, la proposición es cierta para k=0.

Hipótesis de inducción. Supongamos que para algún kN se satisface que para todo nk, existe tnN tal que n+tn=k.

Paso inductivo. Veamos que se cumple para s(k). Sea ns(k). Luego, ns(k) o n=s(k). Si n=s(k), entonces tomamos t=0 y se tiene que n+t=s(k)+0=s(k). Supongamos ahora que ns(k).

Como ns(k), entonces n=k o nk, es decir, nk. Luego, por hipótesis de inducción, existe tnN tal que n+tn=k. De este modo, si tomamos s(tn)N se tiene que n+s(tn)=s(tn)+n=s(tn+n)=s(k).

En cualquier caso para n hemos concluido que existe tnN tal que n+tn=s(k).

Por lo tanto, la proposición es verdadera.

◻

Proposición. Si nN, entonces nn+t para todo tN.

Demostración (Proposición).

Sea nN. Probaremos por inducción sobre t que nn+t para todo tN.

Base. t=0. Para t=0 tenemos que n+t=n+0=n, por lo que es verdad que nn+t.

Hipótesis de inducción. Supongamos que para algún tN, nn+t.

Bajo esta hipótesis veamos que nn+s(t). Primero, notemos que n+s(t)=s(t)+n por la conmutatividad de la suma. Luego, por definición de la suma, s(t)+n=s(t+n). Dado que s(t+n)=(t+n){t+n}, entonces n+ts(t+n). Ahora bien, por hipótesis de inducción, nn+t, es decir, n=n+t o nn+t. Si n=n+t, entonces ns(n+t), ya que n+ts(n+t), por lo que ns(n+t)=n+s(t).

Ahora, si nn+t, entonces, ns(n+t) por transitividad de la pertenencia en los naturales, por lo que también se cumple que nn+s(t).

En cualquier caso concluimos que nn+s(t), lo que concluye la prueba de la proposición.

◻

El último resultado que veremos, antes de iniciar con la demostración de la ley de la cancelación del producto, dice lo siguiente:

Corolario. Si nN es distinto de 0, entonces n+t es distinto de 0 para todo tN.

Demostración (Corolario).

Sea nN distinto de 0 y supongamos que tN es arbitrario. Por la proposición anterior, nn+t, es decir, n=n+t o nn+t. Si n=n+t, entonces n+t es distinto de 0 por la hipótesis sobre n. Si ahora nn+t, entonces n+t es distinto de 0, pues n+t tiene un elemento, el cual es n, mientras que el 0 no tiene elementos. Esto concluye la prueba.

◻

Ya que contamos con esta serie de resultados previos podemos dar la demostración de la ley de cancelación del producto.

Demostración (Ley de cancelación del producto).

Supongamos que nk=mk con k0. Como el orden es un buen orden en N, entonces es total. Así, nm o mn. Haremos el caso nm pues el otro caso es análogo. Como nm, existe un natural t tal que n+t=m. Como k0, existe un natural s tal que k=s+1. De esta manera,

ns+n=n(s+1)=nk=mk=(n+t)(s+1)=ns+n+ts+t.

En esta cadena de igualdades hemos usado las propiedades que ya hemos probado de la suma y el producto. Usando ahora la ley de cancelación de la suma, obtenemos que 0=ts+t. Como aquí hay una suma de naturales igualada a cero, cada sumando es igual a cero. En particular, t=0 y por lo tanto m=n+0=n, como queríamos.1

◻

Tarea moral

La siguiente lista de ejercicios te permitirá reforzar el contenido visto en esta sección:

  1. Demuestra que existe una única función :N×NN, denotada por (m,n)=mn, que satisface las siguientes condiciones:
    0n=0 para cualquier nN,
    s(m)n=(mn)+n.
  2. Demuestra que para cualesquiera m,n,lN tal que l0, si m<n, entonces lm<ln.
  3. Demuestra que para cualesquiera m,nN, si mn=0, entonces m=0 o n=0.
  4. Usa el teorema de recursión para probar la existencia y unicidad de una función F:NN que satisfaga lo siguiente:
    F(0)=1,
    F(1)=1,
    F(2)=21,

    F(n)=n(n1)21.
    A la función F se le llama el factorial y la denotamos por F(n)=n!.
  5. Usa el teorema de recursión y unicidad para probar para cada natural n la existencia de una función wn:NN que cumple wn(0)=1 y wn(m+1)=nwn(m). Usa las funciones wn para definir la exponenciación en N como la operación binaria de N en N denotada por nm=wn(m). Prueba que la exponenciación cumple las siguientes propiedades:
    • Para todo natural m>0, se cumple que 0m=0 y 1m=1.
    • Para cualesquiera naturales l,m,n, se cumple que (mn)l=mlnl, que lm+n=lmln y que (lm)n=lmn.
  6. Encuentra todas las soluciones en los naturales a la ecuación m2+n=n2+m. ¡Ten cuidado! En N todavía no hemos definido la resta, así que como primer paso no puedes «pasar restando». Todos tus argumentos tendrán que permanecer en lo que hemos construido de N.

Más adelante…

Con esta entrada concluimos el contenido acerca de números naturales. Es lo único que haremos en este curso sobre la construcción de sistemas numéricos, pero todos estos conocimientos sirven para constuir a los enteros y los racionales. Puedes hacer clic en los enlaces para consultar el contenido de la construcción de los números enteros y de los números racionales que se encuentra en el curso de Álgebra Superior II.

Nuestro enfoque continuará siendo conjuntista, y ahora nos enfocaremos en la noción de que dos conjuntos «tengan la misma cantidad de elementos». Así, en la siguiente unidad hablaremos acerca de equipotencia, finitud, infinitud, dominancia y aritmética cardinal. El conjunto de los números naturales jugará un papel clave para esta teoría.

Entradas relacionadas

Agradecimientos

Trabajo realizado con el apoyo del Programa UNAM-DGAPA-PAPIME PE109323 «Hacia una modalidad a distancia de la Licenciatura en Matemáticas de la FC-UNAM – Etapa 3»

  1. También puedes consultar las pruebas de las propiedades del producto en los naturales en: Hernández, F., Teoría de Conjuntos, México: Aportaciones Matemáticas No.13, SMM, 1998, pp. 106-108. ↩︎

Teoría de los Conjuntos I: Principio de inducción

Por Gabriela Hernández Aguilar

Introducción

En esta entrada hablaremos acerca del principio de inducción. Será de gran importancia pues una vez que lo demostremos, se podrá utilizar como método de demostración para proposiciones cuyo enunciado depende de un número natural. En otras palabras, el principio de inducción nos ayudará a demostrar que ciertas proposiciones o propiedades se cumplen para cualquier natural n.

Principio de inducción1

El principio de inducción dice lo siguiente.

Teorema. Sea P(n) una proposición (como las que se vieron en la primera unidad) que depende de un número natural n. Supongamos que las siguientes dos cosas son ciertas.

  1. P(0) se cumple.
  2. Para cualquier nN, si P(n) es verdadero, entonces P(s(n)) también es verdadero.

Entonces, {nN:P(n)}=N, es decir, la proposición es cierta para cualquier número natural n.

Demostración.

Tomemos P(n) una propiedad. Si se cumplen 1) y 2), entonces

A={nN:P(n)}

es un conjunto inductivo.

En la entrada anterior probamos que cualquier conjunto inductivo contiene a los naturales. Así, NA.

Además, AN pues para cualquier nA, nN y por lo tanto, A=N.

◻

Para entender este teorema, podemos imaginar una fila con tantas fichas de dominó como números naturales, como en la imagen. Hay una primera ficha. Para cualquier ficha hay una siguiente. ¿Qué necesitamos para garantizar que se caigan todas las fichas mediante el «efecto dominó»?

Por Leonardo Martínez con Stable Difussion

Podemos interpretar al teorema como sigue. Tomemos informalmente la proposición P(n):»el dominó n cae». Lo que nos diría el punto 1) del principio de inducción es que la ficha correspondiente a cero. Lo que nos diría el punto 2) del principio de inducción es que tenemos la garantía de que para cualquier natural n «si el dominó n se cae, entonces el dominó n+1 también», por ejemplo, porque el dominó n y n+1 están suficientemente cerca como para que el dominó n empuje al n+1 al caer. Lo que garantizaría el principio de inducción es que todas las fichas caerán.

Orden de los naturales

A continuación definiremos una relación en el conjunto de números naturales, la cual resultará ser una relación de orden, pero esto último lo probaremos en la próxima entrada.

Definición. Sean n,mN. Decimos que nm si y sólo si nm o n=m.

Ejemplos.

  • 0= y 1={} son números naturales. Luego, 01 pues {}.
  • 0= y 2={,{}} son números naturales. Luego, 02 pues {,{}}.
  • 1={} y 2={,{}} son números naturales. Luego, 12 pues {}{,{}}.

◻

A continuación veremos un ejercicio en el que usaremos la relación que definimos arriba y el principio de inducción.

Proposición. 0m para cualquier mN.

Demostración.

Debemos probar que {mN:0m}=N. Procederemos usando el principio de inducción.

  • 00 pues 0=0.
  • Ahora, si 0m para algún mN, veamos que 0s(m). Dado que 0m, 0=m ó 0m. Consecuentemente, 0s(m), es decir, 0s(m).

Por lo tanto, {mN:0m}=N.

◻

Tarea moral

  1. Demuestra que la relación que definimos en esta entrada es un orden parcial.
  2. Demuestra que cualesquiera naturales n y m son -comparables, aplicando inducción sobre n. ¿Puedes dar una demostración alternativa que use un resultado de la entrada?
  3. Demuestra que para todo natural n0, existe un natural k tal que n=s(k).
  4. Demuestra que para cualquier nN{0,1}, existe kN tal que n=s(s(k)).
  5. Muestra que N no tiene máximo con el orden que hemos definido.

Más adelante…

En la siguiente entrada probaremos que el conjunto de los naturales con el orden que hemos definido en esta entrada es un buen orden.

Entradas relacionadas

Agradecimientos

Trabajo realizado con el apoyo del Programa UNAM-DGAPA-PAPIME PE109323 «Hacia una modalidad a distancia de la Licenciatura en Matemáticas de la FC-UNAM – Etapa 3»

  1. Puedes consultar más contenido acerca del principio de inducción en el siguiente libro: Hrbacek, Karel y Jech, Thomas, Introduction to Set Theory, Marcel Dekker Inc. 1984, pp. 42-44. ↩︎

Teoría de los Conjuntos I: Sucesor

Por Gabriela Hernández Aguilar

Introducción

En esta nueva entrada hablaremos acerca del sucesor de un número natural. Este concepto nos permitirá definir un poco más adelante qué son los conjuntos inductivos, que simultáneamente nos dará un método de demostración muy versátil, y conectará nuestro estudio de los números naturales con el de los conjuntos infinitos.

Sucesor

La noción que estudiaremos ahora es la siguiente.

Definición. Sea x un conjunto. Definimos al sucesor de x como s(x)=x{x}.

Ejemplos.

  • El sucesor de es s()={}={}.
  • El sucesor de {} es s({})={}{{}}={,{}}.
  • Luego, el sucesor de {,{}} es s({,{}})={,{}}{{,{}}}={,{},{,{}}}.
  • El sucesor de {{}} es s({{}})={{}}{{{}}}={{},{{}}}.

◻

La noción de sucesor está definida para cualquier conjunto. Pero dado que en esta unidad únicamente estaremos trabajando con números naturales, prácticamente nos limitaremos a usar la definición de sucesor para conjuntos que son números naturales. En este caso sucede algo especial: si n es un número natural, entonces s(n) también lo es. Vamos a demostrar esto, pero antes demostraremos algunos lemas que nos serán de utilidad.

Unos lemas sobre la pertenencia

A continuación probaremos algunos resultados sobre la pertenencia de números naturales en sí mismos y de unos en otros. Cuando los leas, te darás cuenta de que ya habíamos demostrado resultados similares y más generales en la entrada del axioma de buena fundación. Sin embargo, nota que en las siguientes demostraciones no es necesario utilizar este axioma, pues la definición de número natural nos da todo lo que necesitamos.

Lema 1. Para cualquier número natural n, no es posible que nn.

Demostración.

Sea n un número natural. Entonces n es un orden total estricto para n. Si sucediera que nn, entonces tendríamos una contradicción pues tendríamos nnn y nnn, lo que contradice la asimetría de n. Así, nn.

◻

Lema 2. Si n, m son números naturales, entonces no es posible que nm y mn al mismo tiempo.

Demostración.

Sean n y m números naturales. Si nm y mn, entonces nn pues n es conjunto transitivo. Esto contradice el lema anterior.

Por lo tanto, no es posible que nm y mn al mismo tiempo.

◻

Así, hemos logrado hacer estas demostraciones sin recurrir al axioma de buena fundación. Como comentario tangencial, en teoría de los conjuntos no sólo resulta de interés probar resultados que se deducen de los axiomas, sino que a veces también es interesante identificar realmente cuáles son los «axiomas suficientes» para tener algún resultado de la teoría. Nos encontraremos nuevamente con preguntas de este estilo cuando hablemos del axioma de elección.

El sucesor de un natural

Ahora que demostramos los lemas anteriores, estamos listos para probar que el sucesor de un número natural es un número natural.

Teorema.1 Si n es un número natural, entonces s(n) es un número natural.

Demostración.

Sea n un número natural. Veamos que s(n) es un número natural. Para ello tenemos que probar todo lo siguiente:

  • s(n) es transitivo.
  • s(n) es un orden total estricto en s(n).
  • Cualquier Bs(n) no vacío tiene mínimo y máximo con respecto a s(n).

A continuación hacemos todo esto.

s(n) es transitivo.

Sea ys(n)=n{n}. Si yn, dado que n es un número natural, entonces n es transitivo y por lo tanto, yn. Así, yn{n}. Si y{n}, entonces y=n y en particular, yn y así, yn{n}. En cualquier caso, ys(n). Por lo tanto, s(n) es un conjunto transitivo.

s(n) es un orden total estricto en s(n).

Para esta parte debemos probar que s(n) es una relación asimétrica, transitiva y que cualquiera dos elementos de s(n) son s(n) comparables.

Veamos que s(n) es asimétrica. Sean y,zs(n). Como ys(n)=n{n}, entonces o bien y=n, y entonces y es natural, o bien yn, y entonces y es natural por el teorema de la entrada anterior. De manera análoga, z es natural. Por el Lema 2 de esta entrada, es imposible que ys(n)z y zs(n)y simultáneamente, por lo que s(n) es asimétrica.

Antes de ver que la relación es transitiva, veamos que cualesquiera dos elementos son comparables. Tomemos y,zs(n) arbitrarios. Si ambos están en n, entonces como n es total, tenemos que o ynz, o y=z, o zny. Respectivamente tendríamos que ys(n)z, o y=z, o zs(n)y. Si ambos están en {n}, entonces y=n=z y así y=z. Si y está en n y z está en {n}, entonces z=n y por lo tanto yz, de donde ys(n)z. Si z está en n y y está en {n}, entonces y=n y por lo tanto zs(n)y, de donde zs(n)y.

Para terminar de ver que s(n) es un orden total estricto, falta ver que es una relación transitiva. Para ello tomemos w,y,zs(n) arbritarios tales que ws(n)y y ys(n)z y veamos que ws(n)z. De acuerdo a en dónde están w,y,z en s(n)=n{n}, tenemos 8 casos. Pero podemos reducirlos a las siguientes tres posibilidades.

  • w,y,zn, en cuyo caso se da wnz por transitividad de n, y así ws(n)z.
  • Exactamente uno de w,y,z es igual a n. No se puede w=n pues llegamos a la contradicción n=wy (por nuestra suposición) y yn (pues exactamente hay uno igual a n). Análogamente, tampoco se puede y=n pues llegamos a la contradicción nz y zn. Así, sólo puede ser z, pero entonces wn=z, de donde ws(n)z.
  • Al menos dos de w,y,z es igual a n. Este caso es imposible pues lleva o bien a una contradicción del estilo nn (cuando w=n=y o y=n=z), o bien a la contradicción nyn.

Lo anterior cubre todos los casos para mostrar que la relación es transitiva. Hemos entonces mostrado que s(n) es un orden total y estricto para s(n).

Cualquier Bs(n) no vacío tiene mínimo y máximo con respecto a s(n).

Supongamos que B conjunto no vacío es subconjunto de s(n) y veamos que B tiene máximo y mínimo.

Caso 1: Si B{n}, como B entonces B={n}.

Luego, n=min(B) pues se satisface que para cualquier yB{n}=, se tiene que ny por vacuidad.

Finalmente, n=max(B) pues se satisface que para cualquier yB{n}=, se tiene que yn por vacuidad.

Caso 2: Si Bn, entonces B es un subconjunto no vacío de n, así que tiene un mínimo a y un máximo b con respecto a n, que son a la vez mínimo y máximo con respecto a s(n).

Caso 3: Si no pasa que B{n}, ni Bn, entonces hay elementos de B en {n} y en n. Así, nB y podemos definir a como el mínimo de Bn. Afirmamos que n=max(B) y a=min(B).

En efecto, todo yB{n} está en n y por lo tanto ys(n)n. Además, si tomamos zB{a}, entonces hay dos posibilidades. O bien z=n, que acabamos de ver que cumple as(n)n. O bien zn, pero entonces zBn y como a es mínimo de Bn, tenemos entonces anz y por lo tanto as(n)z.

Con esto terminamos de demostrar todo lo que necesitábamos para ver que s(n) es un natural.

◻

Tarea moral

La siguiente lista de ejercicios te permitirá aprender otras propiedades del sucesor de un número natural:

  1. Describe al sucesor del natural {,{},{,{}},{,{},{,{}}}}.
  2. Sean x y y conjuntos cualesquiera. Demuestra que si s(x)=s(y), entonces x=y.
  3. Prueba que para cualquier natural n se cumple que s(n)=n.
  4. Sea x un conjunto. Demuestra que x y s(x) son conjuntos distintos. ¿Será siempre cierto que x y s(s(x)) son conjuntos disintos? En caso de que sí, da una prueba. En caso de que no, da un contraejemplo.

Más adelante…

En la siguiente entrada definiremos a los conjuntos inductivos. Tales conjuntos nos darán la base para definir al conjunto de los números naturales. Además hablaremos de un nuevo axioma: el axioma del infinito.

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En los siguientes enlaces podrás repasar el contenido acerca de números naturales.

Agradecimientos

Trabajo realizado con el apoyo del Programa UNAM-DGAPA-PAPIME PE109323 «Hacia una modalidad a distancia de la Licenciatura en Matemáticas de la FC-UNAM – Etapa 3»

  1. También puedes consultar la prueba de este teorema en: También puedes consultar la prueba de este teorema en: Hernández, F., Teoría de Conjuntos, México: Aportaciones Matemáticas No.13, SMM, 1998, pp. 92-93. ↩︎

Álgebra Superior II: Introducción a estructuras algebraicas

Por Leonardo Ignacio Martínez Sandoval

Introducción

Finalmente terminamos de construir a los números naturales, sus operaciones y su orden. El siguiente conjunto que nos interesa construir es Z, el conjunto de los números enteros. Haremos esto en breve. Sin embargo, primero haremos un paréntesis para hablar de estructuras algebraicas.

Quizás hayas escuchado hablar de varias de ellas. En cálculo y geometría analítica se habla de los números reales y se comenta que es muy importante que sea un campo. En geometría moderna se habla de transformaciones geométricas y cómo algunas de ellas forman un grupo. También es común escuchar de los anillos de enteros o de polinomios (que estudiaremos más adelante). Y por supuesto, también están los espacios vectoriales, que están fuertemente conectados con resolver sistemas de ecuaciones lineales y hacer cálculo y geometría en altas dimensiones.

Todos estos conceptos (campos, grupos, anillos, espacios vectoriales, etc.) son ejemplos de estructuras algebraicas. Cada tipo de estructura algebraica es muy especial por sí misma y sus propiedades se estudian por separado en distintas materias, notablemente aquellas relacionadas con el álgebra moderna. La idea de esta entrada es dar una muy breve introducción al tema, para que te vayas acostumbrando al uso del lenguaje. Esto te servirá más adelante en tu formación matemática.

Intuición de estructuras algebraicas

De manera intuitiva, una estructura algebraica consiste de tomar un conjunto, algunas operaciones en ese conjunto, y ciertas propiedades que tienen que cumplir las operaciones. Eso suena mucho a lo que hemos trabajado con N: es un conjunto, con las operaciones de suma y producto. Y ya demostramos que estas operaciones tienen propiedades especiales como la conmutatividad, la distributividad y la existencia de neutros.

En realidad podríamos tomar cualquier conjunto y cualquier operación y eso nos daría una cierta estructura.

Ejemplo. Consideremos el conjunto N con la operación binaria tal que ab=ab+a+b. Tendríamos entonces que 31=31+3+1=7, y que 1010=1010+10+10=120.

Es posible que la operación tenga ciertas propiedades especiales, y entonces algunas proposiciones matemáticas interesantes consistirían en enunciar las propiedades de .

Aunque tenemos mucha libertad en decidir cuál es el conjunto, cuáles son las operaciones que le ponemos y qué propiedades vamos a pedir, hay algunos ejemplos que se aparecen muy frecuentemente en las matemáticas. Aparecen de manera tan frecuente, que ameritan nombres especiales. Comencemos a formalizar esto.

Operaciones binarias y magmas

Dado un conjunto S, una operación binaria toma parejas de elementos de S y los lleva a otro elemento de S. En símbolos, es una función :S×SS. Cuando usamos la notación de función, tendríamos que escribir todo el tiempo ×(a,b) para referirnos a lo que esta operación le hace a cada pareja de elementos a y b en S. Sin embargo, esto resulta poco práctico, y es por esta razón que se usa mucho más la notación a×b:=×(a,b).

Ejemplo. En N ya definimos la operación binaria +, que toma dos enteros a y b y los manda a sa(b), donde sa:NN es la función que construimos usando el teorema de recursión estableciendo que sa(0)=a y sa(σ(n))=σ(sa(n)).

Aquí lo único que nos importa es establecer una operación binaria. No nos importa si tiene otras propiedades adicionales.

Definición. Un magma consiste de un conjunto S con una operación binaria .

Otros ejemplos de magma son N con la operación que dimos en la parte de intuición, o bien N con el producto que ya definimos. También podemos tener magmas en conjuntos que no sea el de los enteros. Por ejemplo, si P es el conjunto de subconjuntos de {0,1,2,3,4}, y le damos la operación que manda A y B a AB{0}, entonces también obtenemos un magma.

Conmutatividad

Cuando tenemos un conjunto S y una operación binaria en S, puede suceder que de lo mismo hacer ab que ba. Esto ya es una propiedad especial que pueden cumplir las operaciones binarias, y tiene un nombre.

Definición. Decimos que una operación binaria en un conjunto S es conmutativa si para cualesquiera dos elementos a y b de S se cumple que ab=ba.

Observa que la igualdad debe suceder para cualesquiera dos elementos. Basta con que falle para una pareja para que la operación ya no sea conmutativa.

Ejemplo. Una de las propiedades que demostramos de la operación de suma en N es que sa(b)=sb(a), es decir, que a+b=b+a. En otras palabras, la operación binaria + en N es conmutativa. Así mismo, vimos que el producto era conmutativo, es decir, que pa(b)=pb(a), que en términos de la operación binaria quiere decir que ab=ba.

Más adelante veremos que otras funciones de suma y producto también son conmutativas, por ejemplo, las de los enteros, racionales, reales y complejos. Sin embargo, hay algunas operaciones binarias muy importantes en matemáticas que no son conmutativas. Un ejemplo de ello es el producto de matrices. Otro ejemplo es la diferencia de conjuntos.

Ejemplo. Si P es el conjunto de subconjuntos de {0,1,2,3,4} y le damos la operación binaria tal que dados A y B en P los manda a AB, entonces obtenemos un magma. Sin embargo, la operación no es conmutativa pues, por ejemplo, {1,2,3}{2,3,4}={1}, pero {2,3,4}{1,2,3}={4}.

En N no tenemos una operación de resta, como discutiremos en breve. Pero en el conjunto de los enteros sí, y ese sería otro ejemplo de una operación que no es conmutativa.

Asociatividad y semigrupos

Otra de las propiedades importantes que demostramos de la suma y producto de naturales es que son operaciones asociativas. En general, podemos definir la asociatividad para una operación binaria como sigue.

Definición. Sea una operación binaria en un conjunto S. Decimos que es asociativa si a(bc)=(ab)c para cualesquiera tres elementos a,b,c de S.

Tanto la suma como el producto de naturales dan una operación asociativa pues ya demostramos que si a,b,c son naturales, entonces a+(b+c)=(a+b)+c y a(bc)=(ab)c. Esta propiedad también la tendremos para la suma y producto de enteros, racionales, reales, complejos, polinomios, etc.

A partir de la asociatividad podemos definir la primer estructura algebraica que requiere un poco más de propiedades.

Definición. Un semigrupo es un conjunto S con una operación asociativa .

Si además es una operación conmutativa, entonces decimos que es un semigrupo conmutativo. En realidad, en cualquiera de las definiciones que daremos a continuación podemos agregar el adjetivo «conmutativo» y esto querrá decir que además de las propiedades requeridas, también se cumple que la operación es conmutativa.

En los semigrupos (y demás estructuras con asociatividad) tenemos la ventaja de que podemos «olvidarnos de los paréntesis» sin la preocupación de que haya ambigüedad. Por ejemplo, en los naturales la expresión 3+((2+4)+8) se puede escribir simplemente como 3+2+4+8, pues cualquier otra forma de poner paréntesis, como (3+2)+(4+8), debe dar exactamente el mismo resultado por asociatividad.

Ejemplo. Una operación que no es asociativa es la resta en los enteros. Aunque no hemos definido formalmente esta operación, es intuitivamente claro que 3(21) no es lo mismo que (32)1.

Unidades y magmas unitales

A veces sucede que algunos elementos de un conjunto «no afectan a nadie» bajo una cierta operación binaria dada. Por ejemplo, en los naturales «sumar cero» no cambia a ningún entero.

Definición. Sea una operación binaria en un conjunto S. Una unidad o neutro para es un elemento e en S para el cual se cumple que para cualquier elemento a de S se tenga ae=a y ea=a.

Observa que es muy importante pedir las dos igualdades de la definición. Si una se cumple, no necesariamente tiene que pasar la otra, pues no necesariamente la operación es conmutativa. Por supuesto, si ya se sabe que la operación es conmutativa, entonces basta con ver una de ellas.

En Z tenemos las operaciones de suma y producto. Para no confundir a sus neutros, a 0 le llamamos el neutro aditivo para hacer énfasis que es el neutro de la suma. Y a 1 le llamamos el neutro multiplicativo para hacer énfasis que es el neutro del producto. Entre las propiedades que probamos, en efecto vimos que a+0=a=0+a y que a1=a=1a para cualquier entero a.

Definición. Un magma unital es un conjunto S con una operación que tiene un neutro.

El conjunto de naturales con la operación que dimos en la sección de intuición también es un magma unital. ¿Puedes decir quién es su neutro?

Monoides

Se puede pedir más de una propiedad a una operación binaria y entonces obtenemos estructuras algebraicas más especiales.

Definición. Un monoide es un conjunto S con una operación que es asociativa y que tiene un neutro.

En otras palabras, un monoide es un magma unital con operación asociativa. O bien, un semigrupo cuya operación tiene unidad. Por supuesto, si la operación además es conmutativa entonces decimos que es un monoide conmutativo.

Ejemplo. Por todo lo que hemos visto en esta entrada, tenemos que N con la suma es un monoide conmutativo. Así mismo, N con el producto es un monoide conmutativo.

Semianillos

La última idea importante para discutir en esta entrada es que una estructura algebraica puede tener más de una operación binaria, y además de pedir propiedades para cada operación, también se pueden pedir propiedades que satisfagan ambas operaciones en igualdades que las involucran a las dos.

Definición. Un seminanillo es un conjunto S con dos operaciones binarias ◻ y que satisfacen las siguientes propiedades:

  • ◻ es un monoide conmutativo
  • es un monoide
  • Se cumple distributividad, es decir, que para cualesquiera tres elementos a,b,c de S se tiene a(b◻c)=(ab)◻(ac) y (a◻b)c=(ac)◻(bc).
  • El neutro e de ◻ aniquila a los elementos bajo , es decir, para cualquier elemento a de S se tiene que a0=0 y 0a=0.

Un semianillo conmutativo es un semianillo en donde la operación también es conmutativa. Las propiedades que hemos de los números naturales nos permiten enunciar el siguiente resultado.

Teorema. El conjunto N con las operaciones binarias de suma y producto es un semianillo conmutativo.

Más adelante…

Este sólo fue un pequeño paréntesis para comenzar a hablar de operaciones binarias y de estructuras algebraicas. Ahora regresaremos a seguir construyendo de manera formal los sistemas numéricos con los que se trabaja usualmente: los enteros, los racionales, los reales y los complejos.

Un poco más adelante haremos otro paréntesis de estructuras algebraicas, en el que hablaremos de otras propiedades más que puede tener una operación binaria. Una muy importante es la existencia de inversos para la operación binaria. Esto llevará a las definiciones de otras estructuras algebraicas como los grupos, los anillos, los semigrupos con inversos, los quasigrupos y los campos.

Tarea moral

A continuación hay algunos ejercicios para que practiques los conceptos vistos en esta entrada. Te será de mucha utilidad intentarlos para entender más la teoría vista.

  1. Encuentra el neutro de la operación dada en la sección de intuición. Verifica que en efecto es un neutro.
  2. Demuestra que el conjunto de los naturales pares {0,2,4,6,} sí tiene un neutro para la operación de suma, pero no para la operación de producto.
  3. Considera el conjunto P(S) de subconjuntos de un conjunto S. Considera las operaciones binarias de unión e intersección de elementos de P(S). Muestra que P(S) con estas operaciones es un semianillo conmutativo.
  4. Da un ejemplo de un magma que no sea un magma unital. Da un ejemplo de un magma unital que no sea un monoide.
  5. Da o busca un ejemplo de un semianillo que no sea un semianillo conmutativo.

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Agradecimientos

Trabajo realizado con el apoyo del Programa UNAM-DGAPA-PAPIME PE104522 «Hacia una modalidad a distancia de la Licenciatura en Matemáticas de la FC-UNAM – Etapa 2»