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Leonardo Ignacio Martínez Sandoval

Acerca de Leonardo Ignacio Martínez Sandoval

Hola. Soy Leonardo Martínez. Soy Profesor de Tiempo Completo en la Facultad de Ciencias de la UNAM. Hice un doctorado en Matemáticas en la UNAM, un postdoc en Israel y uno en Francia. Además, me gusta colaborar con proyectos de difusión de las matemáticas como la Olimpiada Mexicana de Matemáticas.

Álgebra Lineal II: Aplicaciones de la forma canónica de Jordan

Por Leonardo Ignacio Martínez Sandoval

Introducción

En las entradas anteriores demostramos que cualquier matriz (o transformación lineal) tiene una y sólo una forma canónica de Jordan. Además, explicamos cómo se puede obtener siguiendo un procedimiento específico. Para terminar nuestro curso, platicaremos de algunas de las consecuencias del teorema de Jordan.

Clasificación de matrices por similaridad

Una pregunta que aún no hemos podido responder es la siguiente: si nos dan dos matrices A y B en Mn(F), ¿son similares? Con la maquinaria desarrollada hasta ahora podemos dar una muy buena respuesta.

Proposición. Sean A y B matrices en Mn(F) tales que el polinomio característico de A se divide en F. Entonces, A y B son similares si y sólo si se cumplen las siguientes dos cosas:

  • El polinomio característico de B también se divide en Mn(F) y
  • A y B tienen la misma forma canónica de Jordan.

Demostración. Sea J la forma canónica de Jordan de A.

Si A y B son similares, como A es similar a J, se tiene que B es similar a J. Entonces, B tiene el mismo polinomio característico que A y por lo tanto se divide en F. Además, como J es similar a B, entonces por la unicidad de la forma canónica de Jordan, precisamente J es la forma canónica de Jordan de B. Esto es un lado de nuestra proposición.

Supongamos ahora que el polinomio característico de B también se divide en Mn(F) y que la forma canónica de Jordan de B también es J. Por transitividad de similaridad, A es similar a B.

◻

Veamos un ejemplo de cómo usar esto en un problema específico.

Problema. Encuentra dos matrices en M2(R) que tengan como polinomio característico a x23x+2, pero que no sean similares.

Solución. Las matrices A=(1002) y B=(1102) ya están en forma canónica de Jordan y son distintas, así que por la proposición anterior no pueden ser similares. Además, por ser triangulares superiores, en ambos casos el polinomio característico es (X1)(X2)=X23X+2.

El problema anterior fue sumamente sencillo. Piensa en lo difícil que sería argumentar con cuentas de producto de matrices que no hay ninguna matriz PM2(R) tal que A=P1BP.

Forma canónica de Jordan «para cualquier matriz»

Como en C[X] todos los polinomios se dividen, entonces tenemos el siguiente corolario del teorema de Jordan.

Corolario. Toda matriz en Mn(C) tiene una única forma canónica de Jordan.

Aquí C es muy especial pues es un campo completo, es decir, en el cual cualquier polinomio no constante tiene por lo menos una raíz. En general esto no es cierto, y es muy fácil dar ejemplos: x22 no tiene raíces en Q y x2+1 no tiene raíces en R.

Sin embargo, existe toda un área del álgebra llamada teoría de campos en donde se puede hablar de extensiones de campos. Un ejemplo de extensión de campo es que C es una extensión de R pues podemos encontrar «una copia de» R dentro de C (fijando la parte imaginaria igual a cero).

Un resultado importante de teoría de campos es el siguiente:

Teorema. Sea F un campo y P(X) un polinomio en F[X]. Existe una extensión de campo G de F tal que P(X) se divide en G.

¿Puedes notar la consecuencia que esto trae para nuestra teoría de álgebra lineal? Para cualquier matriz en Mn(F), podemos considerar a su polinomio característico y encontrar campo G que extiende a F en donde el polinomio se divide. Por el teorema de Jordan, tendríamos entonces lo siguiente.

Corolario. Sea A una matriz en Mn(F). Entonces, A tiene una forma canónica de Jordan en un campo G que extiende a F.

Por supuesto, la matriz P invertible que lleva A a su forma canónica quizás sea una matriz en Mn(G).

Toda matriz compleja es similar a su transpuesta

Ya demostramos que para cualquier matriz A en Mn(F) se cumple que χA(X)=χ(AT)(X). Esto implica que A y su transpuesta AT tienen los mismos eigenvalores, traza y determinante. También vimos que μA(X)=μAT(X). Las matrices A y AT comparten muchas propiedades. ¿Será que siempre son similares? A continuación desarrollamos un poco de teoría para resolver esto en el caso de los complejos.

Proposición. Sea Jλ,n un bloque de Jordan en Mn(F). Entonces, Jλ,n y Jλ,nT son similares.

Demostración. Para bloques de Jordan, podemos dar explícitamente la matriz de similitud. Es la siguiente matriz, con unos en la diagonal no principal:

P=(0001001001001000).

Esta matriz es invertible, su inversa es ella misma y cumple lo siguiente (ver ejercicios). Si A es una matriz en Mn(F), entonces:

  • Si A tiene columnas C1,,Cn, entonces AP tiene columnas Cn,,C1.
  • Si A tiene filas R1,,Rn, entonces PA tiene filas Rn,,R1.

Para los bloques de Jordan, si revertimos el orden de las filas y luego el de las columnas, llegamos a la transpuesta. Así, Jλ,nT=PJλ,nP es la similitud entre las matrices dadas.

◻

La prueba anterior no funciona en general pues para matrices arbitrarias no pasa que AT=PAP (hay un contraejemplo en los ejercicios). Para probar lo que buscamos, hay que usar la forma canónica de Jordan.

Teorema. En Mn(C), toda matriz es similar a su transpuesta.

Demostración. Sea A una matriz en Mn(C). Como en C todo polinomio se divide, tanto A como AT tienen forma canónica de Jordan. Digamos que la forma canónica de Jordan es

(1)J=(Jλ1,k10000Jλ2,k20000Jλ3,k30000Jλd,kd).

Si P es la matriz de similitud, tenemos que A=P1JP y al transponer obtenemos que:

AT=PT(Jλ1,k1T0000Jλ2,k2T0000Jλ3,k3T0000Jλd,kdT)(PT)1.

Como por la proposición anterior cada bloque de Jordan es similar a su transpuesta, existen matrices invertibles Q1,,Qd tales Jλi,kiT=Qi1Jλi,kiQi para todo i{1,,d}. Pero entonces al definir Q como la matriz de bloques

Q=(Q1000Q20000Qd),

obtenemos la similaridad

AT=PTQ1(Jλ1,k10000Jλ2,k20000Jλ3,k30000Jλd,kd)Q(PT)1.

Así, A y AT tienen la misma forma canónica de Jordan y por lo tanto son matrices similares.

◻

Más adelante…

¡Hemos terminado el curso de Álgebra Lineal II! Por supuesto, hay muchos temas de Álgebra Lineal adicionales que uno podría estudiar.

Un tema conectado con lo que hemos platicado es qué hacer con las matrices cuyo polinomio característico no se divide en el campo con el que estamos trabajando. Por ejemplo si tenemos una matriz A en Mn(R) cuyo polinomio característico no se divide, una opción es pensarla como matriz en Mn(C) y ahí encontrar su forma canónica de Jordan. ¿Pero si queremos quedarnos en R? Sí hay resultados que llevan una matriz a algo así como una «forma canónica» en R muy cercana a la forma canónica de Jordan.

Otro posible camino es profundizar en la pregunta de cuándo dos matrices en Mn(F) son similares. Si tienen forma canónica de Jordan, ya dimos una buena caracterización en esta entrada. En los ejercicios encontrarás otra. Pero, ¿y si no tienen forma canónica de Jordan? Podríamos extender el campo a otro campo G y comprar las formas canónicas ahí, pero en caso de existir la similaridad, sólo la tendremos en Mn(G). Existe otra manera de expresar a una matriz en forma canónica, que se llama la forma canónica de Frobenius y precisamente está pensada para determinar si dos matrices son similares sin que sea necesario encontrar las raíces del polinomio característico, ni extender el campo.

Estos son sólo dos ejemplos de que la teoría de álgebra lineal es muy extensa. En caso de que estés interesado, hay mucho más por aprender.

Tarea moral

  1. Sea A una matriz en Mn(F) y tomemos P en Mn(F) la matriz
    P=(0001001001001000).
    • Demuestra que si A tiene columnas C1,,Cn, entonces AP tiene columnas Cn,,C1.
    • Demuestra que si A tiene filas R1,,R1, entonces PA tiene filas Rn,,Rn.
    • Concluye con cualquiera de los incisos anteriores que P es invertible y su inversa es ella misma.
    • Tomemos explicitamente n=2 y A=(1234). Encuentra explícitamente PAP. ¿Es AT?
  2. ¿Cuál es la máxima cantidad de matrices que se pueden dar en M5(C) de manera que cada una de ellas tenga polinomio característico x2(x2+1)(x+3) y tales que no haya dos de ellas que sean similares entre sí.
  3. Sea A una matriz en Mn(R) tal que su polinomio característico se divide en R, con forma canónica de Jordan J. Sea P(X) un polinomio en R[X].
    • Demuestra que el polinomio característico de P(A) se divide en R.
    • La forma canónica de Jordan de P(A) no necesariamente será P(J) pues puede que el polinomio altere el orden de los eigenvalores pero, ¿cómo se obtiene la forma canónica de P(A) a partir de J?
  4. Sean A y B matrices en Mn(F) cuyo polinomio característico se divide en F. Muestra que A y B son similares si y sólo si para cualquier polinomio P(X) en F[X] se tiene que rango(P(A))=rango(P(B)).
  5. Investiga sobre la forma canónica de Frobenius y sobre la variante a la forma canónica de Jordan restringida a R.

Entradas relacionadas

Agradecimientos

Trabajo realizado con el apoyo del Programa UNAM-DGAPA-PAPIME PE109323 «Hacia una modalidad a distancia de la Licenciatura en Matemáticas de la FC-UNAM – Etapa 3»

Álgebra Lineal II: Unicidad de la forma canónica de Jordan

Por Leonardo Ignacio Martínez Sandoval

Introducción

En la entrada anterior enunciamos el teorema de la forma canónica de Jordan y demostramos la existencia de dicha forma bajo ciertas hipótesis. Como corolario, quedó pensar cuál es la versión para matrices. En esta entrada enunciamos la versión para matrices (totalmente equivalente a la de transformaciones lineales) y nos enfocamos en mostrar la unicidad de la forma canónica de Jordan.

Unicidad de la forma canónica de Jordan

El siguiente teorema es totalmente análogo al enunciado en la entrada anterior. Recuerda que es un orden total fijo de F (en R, es el orden usual).

Teorema. Sea A una matriz Mn(F) cuyo polinomio característico χA(X) se divide en F. Entonces, existen únicos valores λ1λn en F y únicos enteros k1,,kd tales que k1+k2++kd=n,k1k2kd, para los cuales A es similar a la siguiente matriz de bloques de Jordan:

(Jλ1,k1000Jλ2,k2000Jλd,kd).

Usaremos esta versión para demostrar la unicidad, lo cual también implicará la unicidad para la versión de transformaciones lineales.

Mediante la demostración de existencia de la entrada anterior, llegamos a que si el polinomio característico de A es

χA(X)=(Xλ1)m1(Xλ2)m2(Xλr)mr,

entonces A es similar a una matriz conformada por matrices de bloques de Jordan J1,J2,,Jr, en donde cada Ji es de tamaño mi y de bloques de Jordan de eigenvalor λi.

Si A fuera similar a otra matriz K de bloques de Jordan, podríamos agrupar por eigenvalores de los bloques κ1<<κs en matrices de bloques de Jordan tamaños o1,,os, digamos K1,,Ks. El polinomio característico de K sería entonces

χK(X)=(Xκ1)o1(Xκ2)o2(Xκs)os.

Pero K es similar a A, y entonces deben tener el mismo polinomio característico, así que conciden en raíces y multiplicidad. Esto demuestra que r=s y como los λi y los κi están ordenados, también demuestra las igualdades λi=κi y mi=oi para todo i{1,,r}.

Sólo nos queda argumentar la igualdad entre cada Ji y Ki para i{1,,r}. Pero ambas una forma canónica de Jordan para la transformación nilpotente que se obtiene de restringir TAλiI a ker(TAλiImi). Por la unicidad que demostramos para la forma canónica de Jordan para transformaciones nilpotentes, concluimos que Ji=Ki. Esto termina la demostración de la unicidad de la forma canónica de Jordan.

◻

Una receta para encontrar la forma canónica de Jordan

Ya con el teorema demostrado, ¿cómo juntamos todas las ideas para encontrar la forma canónica de Jordan de una matriz A en Mn(F) cuyo polinomio característico se divida en F? Podemos proceder como sigue.

  1. Encontramos el polinomio característico χA(X) y su factorización, digamos χA(X)=(Xλ1)m1(Xλ2)m2(Xλr)mr.
  2. Nos enfocamos en encontrar las matrices de bloque de Jordan Ji para cada eigenvalor λi. Sabemos que la matriz Ji será de tamaño mi.
  3. Para saber exactamente cuál matriz de bloques de Jordan es Ji, pensaremos en que tiene b1,b2,,bmi bloques de Jordan de eigenvalor λi de tamaños 1,2,,mi. Consideramos la matriz Ai=AλiI. Los b1,,bmi son la solución al siguiente sistema de ecuaciones en las variables x1,,xmi.
    mi=1x1+2x2+3x3++mixmimin+rango(AiλiI)=0x1+1x2+2x3++(mi1)xmimin+rango(AiλiI2)=0x1+0x2+1x3++(mi2)xmimin+rango(AiλiI3)=0x1+0x2+0x3++(mi3)xmimin+rango(AiλiImi1)=0x1+0x2+0x3++1xmi.
  4. Juntamos todos los Ji en una misma matriz y los ordenamos apropiadamente.

El paso número 3 está motivado por lo que sabemos de las matrices nilpotentes, y es bueno que pienses por qué se estudia específicamente ese sistema de ecuaciones para cada eigenvalor λi y multiplicidad mi.

Ejemplo de obtener la forma canónica de Jordan

Veamos un ejemplo del procedimiento descrito en la sección anterior.

Ejemplo. Encontraremos la forma canónica de Jordan de la siguiente matriz: A=(2261024639246234232364623619820192411959310122101223853039374396).

Con herramientas computacionales, podemos darnos cuenta de que el polinomio característico de esta matriz es χA(X)=X511X4+46X390X2+81X27.

Este polinomio se puede factorizar como (X1)2(X3)3. Así, la submatriz de bloques de Jordan J1 de eigenvalor 1 tendrá tamaño 2 y la J3 de eigenvalor 3 tendrá tamaño 3. Pero, ¿de qué tamaño son cada uno de los bloques de Jordan en cada una de estas matrices?

Para respondernos esto para J1, notamos que sus bloques son de tamaño 1 y 2 solamente. Si hay b1 bloques de tamaño 1 y b2 bloques de tamaño 2, por la teoría desarrollada arriba tendremos:

b1+2b2=2b2=25+rango(AI)=25+4=1.

El rango de AI lo obtuvimos computacionalmente, pero recuerda que también puede ser obtenido con reducción gaussiana. Resolviendo el sistema, b2=1 y entonces b1=0. Concluimos que en J1 hay un bloque de Jordan de tamaño 2.

Para J3, reciclemos las variables bi (para no introducir nuevas). Los bloques pueden ser de tamaño 1,2,3. Supongamos que de estos tamaños respectivamente hay b1,b2,b3 bloques. Los bi cumplen:

b1+2b2+3b3=3b2+2b3=35+rango(A3I)=35+3=1b3=35+rango((A3I)2)=35+2=0.

Así, b3=0, y en consecuencia b2=1 y entonces b1=1. Concluimos que J3 tiene un bloque de tamaño 1 y uno de tamaño 3. Por lo tanto, la forma canónica de Jordan de A es:

(J100J3)=(J1,2000J3,1000J3,2)=(1100001000003000003100003)

Otro problema sobre forma canónica de Jordan

La receta anterior funciona en general y da la forma canónica de Jordan. Esto es algo que probablemente en la práctica en aplicaciones no tendrás que hacer manualmente nunca, pues hay herramientas computacionales que te pueden ayudar. Sin embargo, es importante entender con profundidad el teorema y la receta de manera teórica, pues hay problemas conceptuales en los que no podrás usar herramientas computacionales. A continuación veremos un ejemplo.

Problema. Sea A una matriz en M6(R) con polinomio característico χA(X)=X62X4+X2.

  • ¿Cuántas posibilidades hay para la forma canónica de Jordan de A?
  • Demuestra que si el rango de A es 5, entonces A no es diagonalizable.

Solución. Podemos factorizar el polinomio característico de A como sigue:

χA(X)=X2(X+1)2(X1)2.

Así, la forma canónica de Jordan está conformada por una matriz de bloques de Jordan J0 de eigenvalor 0 y tamaño 2; una J1 de eigenvalor 1 y tamaño 2; y una J1 de eigenvalor 1 y tamaño 2.

Cada Ji tiene dos chances: o es un bloque de Jordan de tamaño 2, o son dos bloques de Jordan de tamaño 1. Así, en total tenemos 222=8 posibilidades.

Si A es de rango 5, entonces tendríamos en las cuentas de cantidad de bloques b1 y b2 para eigenvalor 0 que

b1+2b2=2b2=26+rango(A)=26+5=1,

de donde en J0 tendría 1 bloque de tamaño 2 y ninguno de tamaño 1. Si A fuera diagonalizable, su diagonalización sería una forma canónica de Jordan donde para eigenvalor 0 se tendrían 2 bloques de tamaño 1 y ninguno de tamaño 2. Así, A tendría dos formas canónicas de Jordan distintas, lo cual es imposible.

◻

Más adelante…

Con esta entrada terminamos de demostrar el teorema de la forma canónica de Jordan, uno de los teoremas más bonitos de álgebra lineal. ¿Te das cuenta de todo lo que utilizamos en su demostración? Forma matricial de transformaciones lineales, el teorema de Cayley-Hamilton, polinomio característico, subespacios estables, teoría de dualidad, sistemas de ecuaciones lineales, resultados auxiliares de polinomios, etc. Es un resultado verdaderamente integrador.

En la siguiente entrada, la última del curso, hablaremos de algunas de las consecuencias del teorema de la forma canónica de Jordan. Discutiremos cómo lo podemos utilizar para clasificar a las matrices por similaridad. Veremos una aplicación con respecto a una matriz y su transpuesta. También, esbozaremos un poco de por qué en cierto sentido el resultado no sólo vale para las matrices cuyo polinomio se divide sobre el campo, sino que para cualquier matriz. Con ello terminaremos el curso.

Tarea moral

  1. Calcula la forma canónica de Jordan J de la matriz A=(103116125). Además de encontrar J, encuentra de manera explícita una matriz invertible P tal que A=P1JP.
  2. Calcula la forma canónica de Jordan de la matriz (1100012000100002)
  3. Explica y demuestra cómo obtener lo siguiente para una matriz de bloques de Jordan:
    • Su polinomio característico.
    • Su polinomio mínimo.
    • Su determinante.
    • Su traza.
    • Sus eigenespacios.
  4. Justifica con más detalle por qué la receta que se propone para calcular la forma canónica de Jordan en efecto funciona. Necesitarás varios de los argumentos que dimos en la entrada anterior.
  5. Demuestra que una matriz AMn(F) para la cual su polinomio característico se divide en F es diagonalizable si y sólo si cada bloque de cada matriz de bloques de la forma canónica de Jordan tiene tamaño 1.

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Agradecimientos

Trabajo realizado con el apoyo del Programa UNAM-DGAPA-PAPIME PE109323 «Hacia una modalidad a distancia de la Licenciatura en Matemáticas de la FC-UNAM – Etapa 3»

Álgebra Lineal II: Existencia de la forma canónica de Jordan

Por Leonardo Ignacio Martínez Sandoval

Introducción

En las entradas anteriores demostramos que para cualquier matriz nilpotente existe (y es única) una matriz similar muy sencilla, hecha por lo que llamamos bloques de Jordan de eigenvalor cero. Lo que haremos ahora es mostrar una versión análoga de este resultado para una familia mucho más grande de matrices. De hecho, en cierto sentido tendremos un resultado análogo para todas las matrices.

Pensando en ello, lo que haremos en esta entrada es lo siguiente. Primero, generalizaremos nuestra noción de bloques de Jordan para contemplar cualquier eigenvalor. Estudiaremos un poco de los bloques de Jordan. Luego, enunciaremos el teorema que esperamos probar. Finalmente, daremos el primer paso hacia su demostración. En la siguiente entrada terminaremos la demostración y hablaremos de aspectos prácticos para encontrar formas canónicas de Jordan.

Enunciado del teorema de la forma canónica de Jordan

A continuación definimos a los bloques de Jordan para cualquier eigenvalor y tamaño.

Definición. Sea F un campo. El bloque de Jordan de eigenvalor λ y tamaño k es la matriz Jλ,k en Mk(F) cuyas entradas son todas λ, a excepción de las que están inmediatamente arriba de la diagonal superior, las cuales son unos. En símbolos, Jλ,k=[aij] con aij={1si j=i+1λsi i=j0en otro caso.

También podemos expresarlo de la siguiente manera:

Jλ,k=(λ10000λ10000λ00000λ10000λ), en donde estamos pensando que la matriz es de k×k.

Una última manera en la que nos convendrá pensar a Jλ,k es en términos de los bloques de Jordan de eigenvalor cero: Jλ,k=λIk+J0,k.

Definición. Una matriz de bloques de Jordan en Mn(F) es una matriz diagonal por bloques en la que cada bloque en la diagonal es un bloque de Jordan.

Lo que nos gustaría demostrar es el siguiente resultado. En él, piensa en como algún orden total fijo de F (para R es el orden usual, pero otros campos no necesariamente tienen un orden natural asociado).

Teorema. Sea V un espacio vectorial de dimensión finita n sobre el campo F y T:VV una transformación lineal tal que χT(X) se divide sobre F. Entonces, existen únicos valores λ1λn en F y únicos enteros k1,,kd tales que k1+k2++kd=n,k1k2kd, para los cuales existe una base de V en la cual T tiene como forma matricial a la siguiente matriz de bloques de Jordan:

(Jλ1,k1000Jλ2,k2000Jλd,kd).

Por supuesto, este teorema también tiene una versión matricial, la cuál tendrás que pensar cómo escribir.

Un teorema de descomposición de kernels

Ya tenemos uno de los ingredientes que necesitamos para dar la demostración de la existencia de la forma canónica de Jordan: su existencia para las transformaciones nilpotentes. Otro de los ingredientes que usaremos es el teorema de Cayley-Hamilton. El tercer ingrediente es un resultado de descoposición de kernels de transformaciones evaluadas en polinomios.

Proposición. Sea V un espacio vectorial sobre F. Sea T:VV una transformación lineal. Y sean P1(X),,Pr(X) polinomios en F[x] cuyo máximo común divisor de cualesquiera dos de ellos es el polinomio 1. Entonces, ker((P1P2Pr)(T))=i=1rker(Pi(T)).

Demostración. Para cada i{1,2,,r} consideraremos a Qi(X) como el polinomio que se obtiene de multiplicar a todos los polinomios dados, excepto Pi(X). Y por comodidad, escribiremos P(X)=(P1Pr)(X). Notemos que entonces P(X)=(QiPi)(X) para cualquier i{1,2,,r}.

Primero probaremos un resultado polinomial auxiliar. Veremos que Q1(X),,Qr(X) tienen como máximo común divisor al polinomio 1. En caso de no ser así, un polinomio D(X) no constante dividiría a todos ellos. Sin pérdida de generalidad, D es irreducible (tomando, por ejemplo D(X) de grado mínimo con esta propiedad). Como D(X) es irreducible y divide a Qr(X), entonces debe dividir a alguno de los factores de Qr(X), que sin pérdida de generalidad (por ejemplo, reetiquetando), es P1(X). Pero D(X) también divide a Q1(X), así que debe dividir a alguno de sus factores P2(X),,Pr(X), sin pérdida de generalidad a P2(X). Pero entonces D(X) divide a P1(X) y P2(X), lo cual contradice las hipótesis. Así, Q1(X),,Qr(X) tienen como máximo común divisor al polinomio 1. Por el lema de Bézout para polinomios (ver tarea moral), existen entonces polinomios R1(X),,Rr(X) tales que

(2)(R1Q1+R2Q2++RrQr)(X)=1.

Estamos listos para pasar a los argumentos de álgebra lineal. Veamos primero que cualquier elemento en la suma de la derecha está en el kernel de P(T). Tomemos v=v1++vr con viker(Pi(T)). Al aplicar P obtenemos

P(v)=P(v1)++P(vr)=Q1(P1(v1))++Qr(Pr(vr))=0++0=0.

Esto muestra que vker(P(T)), de donde se obtiene la primera contención que nos interesa.

Veamos ahora la segunda contención, que ker(P(T))=i=1rker(Pi(T)). Tomemos vker(P(T)). Al aplicar (2) en T y evaluar en v obtenemos que

v=Id(v)=(1)(T)(v)=(R1Q1+R2Q2++RrQr)(T)(v)=(R1Q1)(T)(v)++(RrQr)(T)(v).

Pero esto justo expresa a v como elemento de ker(Pi(T)) pues para cada i tenemos

Pi(T)((RiQi)(T)(v))=(PiRiQi)(T)(v)=(RiQiPi)(T)(v)=Ri(T)P(T)(v)=Ri(0)=0,

de modo que expresamos a v como suma de vectores en ker(P1(T)),,ker(Pr(T)).

Ya demostramos la igualdad de conjuntos, pero recordemos que en la igualdad de suma directa hay otra cosa que hay que probar: que el cero tiene una forma única de expresarse como suma de elementos de cada subespacio (aquella en donde cada elemento es cero). Supongamos entonces que 0=v1++vr con viker(Pi(T)) para cada i. Si aplicamos Qi en esta igualdad, como tiene todos los factores Pj con ji obtenemos 0=Qi(0)=Qi(vi).

Por otro lado, al aplicar nuevamente (2) en T y evaluar en vi

vi=Id(vi)=(1)(T)(vi)=(R1Q1+R2Q2++RrQr)(T)(vi)=(R1Q1)(T)(v1)++(RrQr)(T)(vi)=(RiQi)(T)(vi)=0.

De esta forma, en efecto tenemos que los espacios están en posición de suma directa, que era lo último que nos faltaba verificar.

◻

Existencia de la forma canónica de Jordan

Estamos listos para demostrar la existencia de la forma canónica de Jordan. Supongamos que V es un espacio vectorial de dimensión finita n sobre F y que T:VV es una transformación lineal cuyo polinomio característico se divide en F[x]. Sabemos entonces que es de la siguiente forma:

χT(X)=(Xλ1)m1(Xλ2)m2(Xλr)mr,

donde λ1,,λr son eigenvalores distintos de T y m1,,mr son las multiplicidades algebraicas respectivas de estos eigenvalores como raíces de χT(X).

Por el teorema de Cayley-Hamilton, sabemos que χT(T)=0, de modo que ker(χT(T))=V. Por la proposición de descomposición de la sección anterior aplicada a los polinomios Pi(X)=(Xλi)mi (verifica que son primos relativos dos a dos) para i{1,,r} tenemos entonces que V=i=1rker((Tλiid)mi).

Pero, ¿cómo es la transformación Tλiid restringida a cada ker((Tλiid)mi)? ¡Es nilpotente! Precisamente por construcción, (Tλiid)mi se anula totalmente en este kernel. Así, por la existencia de la forma canónica de Jordan para matrices nilpotentes, hay una base βi para cada ker((Tλiid)mi) tal que Tλiid restringida a ese kernel tiene como forma matricial una matriz Ji de bloques de Jordan de eigenvalor cero. Pero entonces T (restringida a dicho kernel) tiene como forma matricial a Ji+λiImi, que es una matriz de bloques de Jordan de eigenvalor λ.

Con esto terminamos: como V es la suma directa de todos esos kernel, la unión de bases β1,,βr es una base para la cual T tiene como forma matricial a una matriz de bloques de Jordan.

◻

Más adelante…

Hemos demostrado la existencia de la forma canónica de Jordan, pero aún nos falta demostrar su unicidad. Además de esto, también necesitaremos un mejor procedimiento para encontrarla. Haremos eso en la siguiente entrada.

Tarea moral

  1. Enuncia el teorema de la forma canónica de Jordan versión matrices.
  2. Investiga más sobre el lema de Bézout para polinomios y cómo se demuestra. Después de esto, expresa al polinomio 1 como combinación lineal de los polinomios x21,x3+1,x2+5x+4.
  3. Verifica que los polinomios Pi(X)=(Xλi)ki de la demostración de la existencia de la forma canónica de Jordan cumplen las hipótesis de la proposición de descomposición de kernels.
  4. Sea F un campo y r,s elementos en F. Sea n un entero. Demuestra que los bloques de Jordan Jr,n y Js,n en Mn(F) conmutan.
  5. Siguiendo las ideas de la demostración de existencia, encuentra la forma canónica de Jordan de la matriz (1111011100220002).

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Agradecimientos

Trabajo realizado con el apoyo del Programa UNAM-DGAPA-PAPIME PE109323 «Hacia una modalidad a distancia de la Licenciatura en Matemáticas de la FC-UNAM – Etapa 3»

Álgebra Superior II: El algoritmo de Euclides

Por Leonardo Ignacio Martínez Sandoval

Introducción

En entradas anteriores estudiamos los conceptos de máximo común divisor y de mínimo común múltiplo. Ahora nos enfocaremos en un aspecto un poco más práctico sobre el máximo común divisor que dejamos pendiente: ¿cómo lo calculamos? Para ello hablaremos de un procedimiento conocido como el algoritmo de Euclides, el cual afirma que afirma que podemos aplicar iteradas veces el algoritmo de la división en ciertos números específicos, comenzando con dos enteros a y b para encontrar su máximo común divisor de dos enteros positivos a y b.

Lo primero que haremos es explicar el procedimiento mediante el cual podemos encontrar el máximo común divisor de dos números aplicando repetidamente el algoritmo de la división. En la siguiente sección daremos la demostración de por qué funciona este procedimiento. Hacia el final de la entrada también veremos que este mismo procedimiento nos permite también escribir al máximo común divisor de dos enteros a y b como combinación lineal de ellos, es decir, de la forma ra+sb con r y s números enteros.

El procedimiento del algoritmo de Euclides

Sean a,b cualesquiera enteros positivos, con ab y a>b. Por el algoritmo de la división, sabemos que siempre existen q,rZ tales que podemos escribir a=bq+r,con0r<b.

Luego, como b y r son enteros, también existen q1 y r1 tales que b=rq1+r1,con0r1<r.

Y como r y r1 son enteros, existen q2 y r2Z+ tales que r=r1q2+r2,con0r2<r1.

Se puede continuar así sucesivamente. Pero este procedimiento debe de terminar, pues tenemos b>r>r1>r2>0, de modo que debe existir una i tal que ri=0. De esta forma, en el penúltimo paso tendremos que existen qi1 y ri1 enteros tales que ri3=ri2qi1+ri1,con0ri1<ri2.

Y en el último paso tendríamos qiZ+ y ri=0 tales que
ri2=ri1qi+0,con0=ri<ri1.

Lo que nos dice el algoritmo de Euclides es que el último residuo no cero, en este caso ri1 es el máximo común divisor de a y b.

Este procedimiento es particularmente útil cuando a y b son números tan grandes, tanto que determinar el máximo común divisor de ellos no sea inmediato. Aunque se comience con números muy grandes, el algoritmo de Euclides encuentra el MCD de manera rápida.

Ejemplo del algoritmo de Euclides

A continuación veremos el algoritmo de Euclides en acción.

Problema. Encuentra el máximo común divisor de 3456 y 6524.

Solución. Observamos que 6524>3456. Así, 6524=34561+3068,03068<3456.
Aplicando nuevamente el algoritmo de la división, obtenemos
3456=30681+388,0388<3068.
Aplicando una vez más el algoritmo de la división, se tiene
3068=3887+352,0352<388.
Siguiendo este procedimiento,
388=3521+36,036<352.
352=369+28,028<36.
36=281+8,08<28.
28=83+4,04<8.
8=42+0.

Como el último residuo no cero es 4, entonces (6524,3456)=4.

Observación. Aunque el algoritmo de Euclides requiere que los números a y b sean positivos, cuando ocurre el caso de que uno de ellos o los dos fueran negativos, no hay un gran obstáculo. Basta sacar el valor absoluto de ambos números al inicio, ya que los divisores de un número negativo son los mismos que los de su valor absoluto.

Veamos un ejemplo que usa esta observación.

Ejemplo. Obtén el máximo común divisor de 100 y 45.

Solución. Como uno de los números es negativo, antes que nada sacamos valores absolutos: |100|=100 y |45|=45. Le aplicamos el algoritmo de Euclides a estos números:
100=452+10,010<45.
45=104+5,05<10.
10=52+0.

Notemos que el último residuo no cero es 5. Por lo tanto, (100,45)=5.

Demostración de la validez del algoritmo de Euclides

Ahora, veamos la demostración de que el algoritmo de Euclides funciona. El resultado clave para demostrarlo es la siguiente proposición.

Proposición. Sean a,bZ+, tales que a=bq+r. Entonces (a,b)=(b,r).

Demostración. Sean a,bZ+. Sea d=(a,b) el máximo común divisor de a y b, y sea f=(b,r) el máximo común divisor de b y r.

Tenemos que da. Además, db, por lo que dbq. Así, dabq=r. De este modo, d es un divisor común de b y de r, de modo que df.

Por otro lado, fb, de donde fbq. Además, fr. De este modo, fbq+r=a. Concluimos entonces que f es divisor común de a y b. Pero entonces fd.

Por propiedades de divisibilidad, tenemos entonces que |f|=|d|, pero como ambos son números no negativos concluimos entonces que f=d, como queríamos.

◻

Ya con este resultado demostrado, enunciemos formalmente el algoritmo de Euclides y demos su demostración.

Teorema. Empecemos tomando dos enteros positivos a y b, con ab. Usando el algoritmo de la división, definimos sucesivamente los números r0,r1,,ri y q0,q1,,qi de manera que se cumpla

b=aq0+r0a=r0q1+r1

con 0r0<a, y 0r1<r0 y para j=2,,i que se cumpla

rj2=rj1qj+rj,

con 0rj<rj1.

Como ba>r0>r1>r2>>ri, entonces podemos suponer que ri=0. Entonces (a,b)=ri1.

Demostración. Por la proposición anterior, tenemos que (a,b)=(b,r0). También por esa misma proposición, tenemos que (b,r0)=(r0,r1). Y, de hecho, aplicando repetidamente la proposición tenemos que:

(r0,r1)=(r1,r2)==(ri1,ri)=(ri1,0)=ri1.

La penúltima igualdad es porque ri=0 y la última porque (n,0)=n para cualquier entero positivo n.

◻

Máximo común divisor como combinación lineal entera

Una última consecuencia del algoritmo de Euclides es que nos ayuda a poner al máximo común divisor de dos números a y b como combinación lineal entera de ellos dos.

Una forma práctica de encontrar la combinación lineal correspondiente es mediante el siguiente procedimiento. Tomaremos como ejemplo el algoritmo de Euclides que ya habíamos hecho para encontrar (6524,3456).

6524=34561+3068,03068<3456.
3456=30681+388,0388<3068.
3068=3887+352,0352<388.
388=3521+36,036<352.
352=369+28,028<36.
36=281+8,08<28.
28=83+4,04<8.
8=42+0.

Lo que haremos es la siguiente tabla, en donde en la columna izquierda ponemos todos los residuos que vamos encontrando. Además, completaremos la primera fila con 1,0 y la segunda con 0,1.

652410
345601
3068
388
352
36
28
8
4
Ejemplo de cómo poner al MCD como combinación lineal entera.

Vamos a ir llenando la tabla con lo que ya sabemos del algoritmo de Euclides. Por el algoritmo de Euclides, sabemos que 3456 cabe 1 vez en 6524. Por esta razón, restamos 1 vez la segunda fila de la primera, para obtener 10=1 y 01=1. Estos son los números que van en la fila 3, columnas 2 y 3:

652410
345601
306811
388
352
36
28
8
4
Ejemplo de cómo poner al MCD como combinación lineal entera.

De nuevo, 3068 cabe una vez en 3456, así que de nuevo restamos una vez el tercer renglón del segundo. Nos queda 01=1 y 1(1)=2 para las nuevas entradas:

652410
345601
306811
38812
352
36
28
8
4
Ejemplo de cómo poner al MCD como combinación lineal entera.

Ahora cambia un poco, pues 388 ya sabemos que cabe 7 veces en 3068 (por lo que hicimos del algoritmo de Euclides). Así, para la nueva fila restamos siete veces la cuarta fila de la tercera, para obtener como nuevos números 17(1)=8 y 17(2)=15. La tabla queda así:

652410
345601
306811
38812
352815
36
28
8
4
Ejemplo de cómo poner al MCD como combinación lineal entera.

Siguiendo este procedimiento repetidamente, llegamos a la siguiente tabla:

652410
345601
306811
38812
352815
36917
2889168
898185
4383723
Ejemplo de cómo poner al MCD como combinación lineal entera.

Los últimos dos números que pusimos en la tabla nos dan la respuesta de cómo poner a 4 como combinación lineal entera de 6524 y de 3456:

4=38365247233456.

Verifica que en efecto las cuentas son correctas, y que esta expresión final es válida.

¿Cómo se demuestra que este procedimiento siempre funciona? Se puede mostrar inductivamente que, de hecho, para cada uno de los renglones con entradas a,b,c se cumple que a=6524b+3456c. Esto queda como uno de los problemas de tarea moral.

Más adelante…

Esta entrada termina nuestra exploración introductoria al mundo de la aritmética de los números enteros. Sin embargo, todavía hay otros lugares a los que nos llevará el algoritmo de la división. Hasta ahora hemos discutido mucho el caso de la divisibilidad, es decir, cuando el residuo de la división de un número entre otro es igual a cero. Pero también podemos encontrar estructuras matemáticas muy ricas si estudiamos al resto de los posibles residuos. A partir de la siguiente entrada hablaremos del anillo de enteros módulo n, lo cual nos ayudará a formalizar estas ideas.

Tarea moral

A continuación hay algunos ejercicios para que practiques los conceptos vistos en esta entrada. Te será de mucha utilidad intentarlos para entender más la teoría vista.

  1. Usa el algoritmo de Euclides para encontrar el máximo común divisor de las siguientes parejas de números, y para escribirlo como combinación lineal entera de ellos.
    1. 15 y 35
    2. 18 y 92
    3. 201 y 153
    4. 328 y 528
  2. ¿Cómo usarías el algoritmo de Euclides para encontrar el máximo común divisor de los números 91, 105 y 119? Es decir, debes encontrar el mayor entero d que divida a estos tres números de manera simultánea.
  3. Hay otra forma de encontrar el máximo común divisor de dos números si conocemos su factorización en números primos. Imagina que tenemos dos números n y m y que, conjuntamente, usan los números primos distintos p1,p2,,pk en su factorización en primos (quizás con exponente cero). Esto nos permite escribirlos como:
    m=p1α1p2α2pkαkn=p1β1p2β2pkβk .
    1. Demuestra que la máxima potencia de p1 que divide tanto a m como a n es p1min(α1,β1).
    2. Demuestra que el máximo común divisor de m y n es p1min(α1,β1)p2min(α2,β2)pkmin(αk,βk).
  4. Demuestra un resultado análogo al del inciso anterior para el mínimo común múltiplo y usa ambos resultados para dar otra demostración de que (m,n)[m,n]=mn.
  5. Verifica que, en efecto, el método explicado en la entrada ayuda a escribir al máximo común divisor de dos enteros como combinación lineal de ellos.

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Agradecimientos

Trabajo realizado con el apoyo del Programa UNAM-DGAPA-PAPIME PE104522 «Hacia una modalidad a distancia de la Licenciatura en Matemáticas de la FC-UNAM – Etapa 2»

Álgebra Superior II: Ideales en los enteros

Por Leonardo Ignacio Martínez Sandoval

Introducción

En la entrada pasada hablamos del concepto de divisibilidad en los números enteros. Enunciamos y demostramos varias de sus propiedades. La noción de divisibilidad da lugar a muchos otros conceptos importantes dentro de la teoría de los números enteros, como el máximo común divisor, el mínimo común múltiplo y los números primos. Así mismo, la noción de divisibilidad está fuertemente ligada con los ideales en los enteros.

En esta entrada hablaremos de este último concepto a detalle. Es una entrada un poco técnica, pero nos ayudará para asentar las bases necesarias para poder hablar de los máximos comunes divisores y los mínimos comunes múltiplos con comodidad un poco más adelante.

Ideales en los enteros y una equivalencia

Los ideales son ciertas estructuras importantes en matemáticas. En el caso particular de los números enteros, tenemos la siguiente definición.

Definición. Un ideal de Z es un subconjunto I de Z que cumple las siguientes dos propiedades:

  • No es vacío.
  • Es cerrado bajo restas, es decir, si a y b están en I, entonces ab también.

Veamos un ejemplo sencillo. Diremos que un número entero es par si es múltiplo de 2 y que es impar si no es múltiplo de dos.

Ejemplo. El conjunto de todos los números pares son un ideal de Z. Este conjunto claramente no es vacío, pues adentro de él está, por ejemplo, el 2. Además, si tenemos que dos números a y b son pares, entonces por definición podemos encontrar enteros k y l tales que a=2k y b=2l, de modo que ab=2k2l=2(kl), lo cual nos dice que ab también es par.

Como veremos un poco más adelante, el ejemplo anterior se puede generalizar. Antes de ver esto, veremos una caracterización un poco distinta de lo que significa ser un ideal.

Proposición. Un subconjunto I de Z es un ideal si y sólo si cumple las siguientes tres propiedades:

  • No es vacío.
  • Es cerrado bajo sumas, es decir, si a y b están en I, entonces a+b también.
  • Es absorbente, es decir, si a está en I y b está en Z, entonces ab también está en I.

Demostración. Primero veremos que si I es un ideal, entonces cumple las tres propiedades anteriores. Luego veremos que si I cumple las tres propiedades anteriores, entonces es un idea.

Supongamos que I es un ideal. Por definición, no es vacío, que es lo primero que queríamos ver. Veamos ahora que es cerrado bajo sumas. Supongamos que a y b están en I. Como I es cerrado bajo restas y bb=0, obtenemos que b está en I. Usando nuevamente que b es cerrado bajo restas para 0 y b, obtenemos que 0b=b también está en I. Usando una última vez la cerradura de la resta, obtenemos ahora que a+b=a(b) está en I, como queríamos.

La tercera propiedad la demostraremos primero para los b0 por inducción. Si b=0, debemos ver que 0a=0 está en I. Esto es cierto pues en el párrafo anterior ya vimos por qué 0 está en I. Supongamos ahora que para cierta b fija se tiene que ab está en I. Por la cerradura de la suma obtenemos que ab+a=ab+a1=a(b+1) también está en I, como queríamos. Aquí usamos que 1 es identidad multiplicativa, la distributividad, la hipótesis inductiva y la cerradura de la suma.

Nos falta ver qué pasa con los b<0. Sin embargo, si b<0, tenemos que a(b) sí está en I (pues b>0). Así, por la cerradura de la resta tenemos que 0a(b)=ab está en I.

Apenas llevamos la mitad de la demostración, pues vimos que la definición de ideal implica las tres propiedades que se mencionan. Pero el regreso es más sencillo. Supongamos que un conjunto I cumple las tres propiedades mencionadas. Como cumple la primera, entonces no es vacío. Ahora vemos que es cerrado bajo restas. Tomemos a y b en I. Como cumple la segunda propiedad, tenemos que (1)b=b está en I. Como cumple la cerradura de la suma, tenemos que a+(b)=ab está en I. Así, I es cerrado bajo restas.

◻

La ventaja del resultado anterior es que nos permitirá pensar a los ideales de una o de otra forma, de acuerdo a lo que sea más conveniente para nuestros fines más adelante.

Clasificación de ideales

Veamos la generalización de nuestro ejemplo de números pares e impares.

Definición. Sea n un entero. Al conjunto de todos los múltiplos de n lo denotaremos por nZ y lo llamaremos el conjunto de los múltiplos de n, es decir:

nZ={nm:mZ}.

Proposición. Si n es cualquier entero, entonces nZ es un ideal de Z.

Demostración. Claramente nZ no es vacío pues, por ejemplo, 0=0n está en nZ. La demostración de la cerradura de la resta se sigue de un corolario de la entrada anterior. Si a,b están en nZ, entonces ambos son divisibles entre n, así que su resta ab también. Así, ab está en nZ.

◻

El ejemplo anterior de hecho da todos los posibles ideales que existen en Z. El siguiente teorema enuncia esto con precisión.

Teorema. Un conjunto I de Z es un ideal si y sólo si existe un entero no negativo n tal que I=nZ.

Demostración. Tomemos I un ideal de Z. Existe la posibilidad de que I={0}, pues en efecto este es un ideal: es no vacío (pues tiene a 0) y es cerrado bajo restas (pues sólo hay que verificar que 00=0 está en I). Si este es el caso, entonces I=0Z, como queríamos. Así, a partir de ahora supondremos que I no es este conjunto. Veremos que I tiene por lo menos un elemento positivo.

Sea aI cualquier elemento que no sea 0. Si a es positivo, entonces ya lo logramos. Si a es negativo, entonces notamos que 0=aa está en I, y que entonces a=0a está en I. Pero entonces a es un número positivo en I.

Debido a esto, por el principio del buen orden podemos tomar al menor entero positivo n que está en I. Afirmamos que I=nZ. Por la caracterización de ideales que dimos en la sección anterior, todos los múltiplos de n están en I, así que InZ.

Veamos que InZ procediendo por contradicción. Supongamos que este no es el caso, y que entonces existe un mI que no sea múltiplo de n. Por el algoritmo de la división, podemos escribir m=qn+r con 0<r<n. Como m está en I y qn está en I, tendríamos entonces que mqn=r está en I. ¡Pero esto es una contradicción! Tendríamos que r está en I y que 0<r<n, lo cual contradice que n era el menor entero positivo en I que tomamos con el principio del buen orden. Esta contradicción sólo puede evitarse si m es múltiplo de n, como queríamos.

◻

Un teorema como el anterior se conoce como un teorema de clasificación pues nos está diciendo cómo son todas las posibles estructuras que definimos a partir de un criterio fácil de enunciar.

Ideal generado por dos elementos

Dado un conjunto de números enteros S, podríamos preguntarnos por el ideal más chiquito que contenga a S. Un ejemplo sencillo es tomar S con sólo un elemento, digamos S={n}. En este caso, es fácil convencerse de que el ideal más pequeño que contiene a S es precisamente nZ (ve los problemas de la tarea moral).

Un caso un poco más interesante es, ¿qué sucede si tenemos dos elementos?

Ejemplo. ¿Cuál será el menor ideal posible I que tiene a los números 13 y 9? Empecemos a jugar un poco con la propiedad de la cerradura de la resta. Como 13 y 9 están, entonces también está 4=139. Como 9 y 4 están, entonces también está 5=94. Así mismo, debe estar 1=54. Pero aquí ya llegamos a algo especial: que el 1 está. Recordemos los ideales también cumplen que una vez que está un número, están todos sus múltiplos. Así, 1Z está contenido en I. Pero entonces I=1Z=Z.

◻

No siempre obtenemos Z como respuesta. Para un ejemplo en donde se obtiene 2Z, ve los problemas de la tarea moral. En la siguiente entrada hablaremos con más detalle de la respuesta, pero por el momento probaremos lo siguiente.

Proposición. Si a y b son enteros, entonces:

  • El conjunto M={ra+sb:r,sZ} es un ideal de Z que tiene a a y a b.
  • Si I es un ideal de Z que tiene a a y a b, entonces MI.

En otras palabras, «M es el ideal más pequeño (en contención) que tiene a a y a b».

Demostración. Veamos primero que M en efecto es un ideal. Para ello, notemos que no es vacío pues, por ejemplo, 0=0a+0b está en M. Además, es cerrado bajo restas pues si tenemos dos elementos en M, son de la forma ra+sb y ka+lb, y su resta es (ra+sb)(ka+lb)=(rk)a+(sl)b, que vuelve a estar en M pues rk y sl son enteros. Además, a=1a+0b, lo que muestra que a está en M y b=0a+1b, lo que muestra que b está en M también. Con esto demostramos el primer punto.

Para el segundo punto, supongamos que a está en I y que b está en I también. Como I es idea, tiene a todos los múltiplos de a y los de b, es decir, a todos los números de la forma ra y sb. Como es ideal, también es cerrado bajo sumas, así que tiene todas las formas de números de este estilo. En particular, tiene a todos los números de la forma ra+sb (variando r y s), es decir, a todos los elementos de I, como queríamos.

◻

Quizás notaste algo raro. El conjunto M es un ideal, pero se ve un poco distinto de los que obtuvimos con nuestra caracterización de la sección anterior. Parece más bien que «está hecho por dos enteros» en vez de estar hecho sólo por uno. Esto no es problema. Nuestra caracterización nos dice que debe existir un entero d tal que M=dZ. Esto nos llevará en la siguiente entrada a estudiar el máximo común divisor.

Intersección de ideales

Los ideales de Z son subconjuntos, así que podemos aplicarles operaciones de conjuntos. ¿Qué sucede si intersectamos dos ideales? La siguiente operación nos dice que

Proposición. Si I y J son ideales de Z, entonces IJ también.

Demostración. La demostración es sencilla. Como I y J son ideales, se puede ver que ambos tienen al 0, y que por lo tanto su intersección también. Ahora veamos que IJ es cerrada bajo restas. Si a y b están en IJ, entonces a y b están en I. Como I es cerrado bajo restas, ab está en I. Análogamente, está en J. Así, ab está en IJ, como queríamos.

◻

Este resultado motivará nuestro estudio del mínimo común múltiplo un poco más adelante.

Más adelante…

Esta fue una entrada un poco técnica, pero ahora ya conocemos a los ideales en los enteros, algunas de sus propiedades y hasta los caracterizamos. La idea de tomar el ideal generado por dos elementos nos llevará a estudiar en la siguiente entrada el concepto de máximo común divisor. Y luego, la idea de intersectar ideales nos llevará en un par de entradas a explorar la noción de mínimo común múltiplo.

Tarea moral

A continuación hay algunos ejercicios para que practiques los conceptos vistos en esta entrada. Te será de mucha utilidad intentarlos para entender más la teoría vista.

  1. Imagina que sabes que un ideal tiene al número 6. Esto forza a que también tenga a 66=0. Así, esto forza a que también tenga el 06=6. Sigue así sucesivamente, jugando con todas las nuevas restas que deben quedarse dentro del ideal. ¿Cuál es el menor ideal que puede tener al 6?
  2. Repite lo anterior, pero ahora suponiendo que tu ideal tiene a los números 10 y 12. ¿Qué números puedes obtener si repetidamente puedes hacer restas? ¿Quién sería el menor ideal que tiene a ambos números?
  3. Sean I1,,Ik ideales de N. Demuestra que I1I2Ik también es un idea. Como sugerencia, usa inducción.
  4. Toma a los ideales 6Z y 8Z. Por el resultado de la entrada, tenemos que su intersección A también es un ideal. Intenta averiguar y demostrar quién es el k tal que A=kZ.
  5. ¿Es cierto que la unión de dos ideales siempre es un ideal? Si es falso, encuentra contraejemplos. Si es verdadero, da una demostración. Si es muy fácil, ¿puedes decir exactamente para qué enteros m y n sucede que mZnZ es un ideal?

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Agradecimientos

Trabajo realizado con el apoyo del Programa UNAM-DGAPA-PAPIME PE104522 «Hacia una modalidad a distancia de la Licenciatura en Matemáticas de la FC-UNAM – Etapa 2»