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Álgebra Moderna I: Relación de equivalencia dada por un subgrupo e índice de H en G

Por Cecilia del Carmen Villatoro Ramos

(Trabajo de titulación asesorado por la Dra. Diana Avella Alaminos)

Introducción

Como pudiste darte cuenta por el título, en esta entrada definiremos una relación de equivalencia en un grupo. Permítenos dar una motivación usando un grupo que tal vez ya hayas estudiado en cursos anteriores como el de Álgebra Superior II.

Dicho grupo tan importante, es el de los enteros con la suma (Z,+). Para a,bZ es posible establecer una relación dentro de los enteros como sigue
abba es múltiplo de n.
Esta relación de equivalencia induce una partición de Z, con exáctamente n conjuntos. Donde cada conjunto es una de las clases módulo n. En esta entrada queremos introducir una relación parecida, pero generalizada a cualquier grupo.

Comencemos modificando este ejemplo un poco. Primero, llamemos H al conjunto de todos los enteros múltiplos de n. Así nuestra relación quedaría, para a,bZ,
abbaH.

Luego, notemos que a pesar de que la operación que usamos para definir el grupo es la suma usual, nuestra relación está definida usando la resta. En realidad, lo que está pasando es que estamos sumando b con el inverso aditivo de a, es decir a. Entonces ba=b+(a). Además, (Z,+) es un grupo abeliano, por lo que b+(a)H(a)+bH. Para nuestra generalización usaremos el segundo caso.

Así, tenemos que comenzar agarrando un subgrupo cualquiera de G, es decir, nos tomamos HG. Entonces nuestra relación debe quedar, dados a,bG,
aba1bH.

Ya al tener esa relación y demostrar que es una relación de equivalencia, usaremos las propiedades de grupo para descubrir que las clases de equivalencia son las clases laterales vistas en la entrada anterior.

Relación Generalizada

Lo anterior queda formalizado en la siguiente definición.

Definición. Sea G un grupo y H un subgrupo de G. Definimos una relación en G del siguiente modo: dados a,bG,

aba1bH.

Ahora, demostraremos que esa relación, así como la de la introducción, es una relación de equivalencia.

Observación. La definición anterior es una relación de equivalencia.

Demostración.
Sean G un grupo y HG.

Primero, tomamos aG.
También podemos tomar a1 . Así a1a=eH. Por lo tanto aa y nuestra relación es reflexiva.

Ahora tomamos a,bG. Si ab, entonces a1bH.

b1a=(a1b)1Hba

Por lo que nuestra relación es simétrica.

Sean a,b,cG. Si ab y bc, entonces a1bH y b1cH, entonces usando la cerradura de H y asociando de otra manera, obtenemos

a1c=(a1b)(b1c)Hac.

Así, nuestra relación es transitiva.

Por lo tanto, nuestra relación es una relación de equivalencia.

◻

Nótese que para probar las tres propiedades de una relación de equivalencia (reflexividad, simetría y transitividad) usamos las tres condiciones de un subgrupo (la existencia del neutro, la cerradura de los inversos y la cerradura del producto).

A continuación, veamos cómo son las clases de equivalencia:
Sea aH.

a¯={bG|ab}={bG|a1bH}={bG|a1b=h,hH}={bG|b=ah,hH}={ah|hH}=aH.

Ahora veremos algunas observaciones de lo anterior.

Observación. Sean G un grupo, HG y a,bG, entonces
aH=bHa1bH.

En particular,
H=bHbH

Nota. Análogamente se puede trabajar con clases laterales derechas, i.e. (Ha=Hbba1H).

Como es una relación de equivalencia, esta induce una partición y, como sus clases de equivalencia son las clases laterales, tenemos el siguiente teorema.

Teorema. Sea G un grupo, H subgrupo de G.

  1. aHaG .
  2. Si a,bG son tales que aHbH, entonces aH=bH.
  3. aGaH=G

Claramente el teorema anterior enuncia las características de una partición, por lo que no hay nada que probar.

Ejemplos

Ejemplo 1. Consideremos al grupo de los cuaternios Q , tomemos el subgrupo H=i={±1,±i}. Veamos qué sucede con sus clases laterales.
jH={j(+1),j(1),j(+i),j(i)}={j,j,kk}=Hj.

La última igualdad la puedes comprobar tú, multiplicando los mismos elementos por j, pero ahora del lado izquierdo.

Así, las clases laterales son:

  • Clases laterales izquierdas: H,jH.
  • Clases laterales derechas: H,Hj.

Ejemplo 2. Tomemos S3 y H={(1),(32)}.
Primero, veamos cómo se ven las clases laterales izquierdas.

Primero, tenemos la clase del neutro, es decir (1)H=H. Luego, tenemos que tomarnos un elemento de S3 que no esté en H, digamos (123), entonces,
(123)H={(123)(1),(123)(32)}={(123),(12)}.

Repetimos lo anterior, tomamos un elemento de S3 que no esté H y sea distinto al que ya nos tomamos para obtener una clase distinta. Esto nos da
(132)H={(132)(1),(132)(32)}={(132)(13)}.

Por lo que las clases laterales izquierdas son:
(1)H=H(123)H={(123),(12)}(132)H={(132)(13)}.

De la misma manera obtenemos las clases laterales derechas:
H(1)=HH(123)={(1)(123),(32)(123)}={(123),(13)}H(132)={(1)(132),(32)(132)}={(132),(12)}.

Este ejemplo nos permite ver que las clases laterales izquierdas y las clases laterales derechas no siempre coinciden.

Partición del ejemplo 1.
Partición de las clases laterales izquierdas del ejemplo 2.
Partición de las clases laterales derechas del ejemplo 2.

Número de elementos en las clases laterales

El último ejemplo nos dice que las clases laterales derechas e izquierdas no siempre coinciden, sin embargo probaremos que siempre hay la misma cantidad de ambas.

Teorema. Sea G un grupo, H un subgrupo de G. Entonces

#{aH|aG}=#{Ha|aG}.

Demostración.

Sea ψ:{aH|aG}{Ha|aG}, definida como ψ(aH)=Ha1aG. Probaremos que esta función es biyectiva.

Pequeño paréntensis:

Antes de comenzar con la demostración, pongamos atención a la definición de ψ. En un inicio podríamos pensar ¿por qué no hacemos ψ(aH)=Ha? La respuesta es simple, porque esto no funcionaría. Definamos una nueva función para ejemplificar, sea ϕ:{aH|aG}{Ha|aG} tal que ϕ(aH)=Ha.

Tomemos bG tal que aH=bH, para que ϕ esté bien definida, necesitaríamos que ϕ(aH)=ϕ(bH), es decir Ha=Hb. Por la relación que definimos, esto implica que si a1bH, entonces ba1H, pero esto no necesariamente es cierto porque el grupo puede no ser abeliano. Lo que sí sabemos es que si a1bH, entonces Ha1b=H, y así Ha1=Hb1.

Por esto es que escogimos a ψ de esa manera.

Termina paréntesis. Ahora sí comencemos con la demostración.

Sean a,bG,

aH=bHa1bHHa1b=HHa1=Hb1ψ(aH)=ψ(bH).
Por tanto, ψ está bien definida y es inyectiva.

Además, dada Ha,aG.

Ha=H(a1)1=ψ(a1H)

así ψ es suprayectiva.

Por lo tanto #{aH|aG}=#{Ha|aG}.

◻

Ahora, ya sabemos que la cantidad de clases laterales izquierdas es la misma que la de clases laterales derechas. Entonces podemos nombrar esto como el índice.

Definición. Sea G un grupo, H un subgrupo de G. El índice de H en G es

[G:H]=#{aH|aG}.

Ejemplos

Retomemos los ejemplos que ya hemos visto.

  1. Tomemos a Q como los cuaternios, H=i={±1,±i}
    [Q:H]=2.
  2. Ahora, tomemos S3, H={(1),(32)}. Como ya vimos,
    [S3:H]=3.
  3. Consideremos el grupo (Z,+) y H={6m|mZ}.
    Hay 6 clases laterales: H,1+H,2+H,3+H,4+H,5+H. Que serían los múltiplos de 6, 6+1, 6+2, respectivamente.
    Así, [Z,H]=6.

Tarea moral

  1. Analizando los ejemplos que tienes hasta ahora observa si existe alguna relación entre el orden de un grupo G, el orden del subgrupo H y la cantidad de clases laterales de H en G.
  2. Considera {±1}iQ. Describe las clases laterales izquierdas de {±1} en i, las clases laterales izquierdas de i en Q, y las clases laterales izquierdas de {±1} en Q. Encuentra [Q:{±1}], [Q:i] y [i:{±1}].
  3. Considera (123)A4S4. Describe las clases laterales izquierdas de (123) en A4, las clases laterales izquierdas de A4 en S4, y las clases laterales izquierdas de (123) en S4. Encuentra [S4:(123)], [S4:A4] y [A4:(123)].
  4. Puedes checar el video de Mathologer.

Más adelante…

Ahora conoces el índice de H en G. Recúerdalo para la siguiente entrada, porque intentaremos describir el orden de G en términos del orden de H y del índice. Sin hacer trampa, ¿cómo crees que se puede relacionar el orden de G y el índice?

Entradas relacionadas

Nota 15. Relaciones de equivalencia y particiones.

Por Julio César Soria Ramírez

(Trabajo de titulación asesorado por la Dra. Diana Avella Alaminos)

Introducción

En esta nota veremos cómo las relaciones de equivalencia dan lugar a particiones y finalmente concluiremos que toda relación de equivalencia tiene asociada una partición y viceversa, mostrando que dicha correspondencia es una biyección. Con esta nota concluiremos la primera unidad del presente trabajo.

Teorema

Sea A un conjunto, R una relación de equivalencia en A, entonces {xxA} es una partición de A.

Demostración

Sea A un conjunto, R una relación de equivalencia en A

Por demostrar que:

{xxA} es una partición de A.

Vamos a mostrar que el conjunto {xxA} cumple la definición de partición.

i) Por demostrar que x, xA.

Sea xA, como R es reflexiva xx, así xx y entonces x.

ii) Por demostrar que si x,yA son tales que xy, entonces xy=.

En la nota anterior mostramos que: xyx=y, que es equivalente a: xyxy (llamada la contrapositiva de la implicación). También mostramos que xyxy=. Así, tenemos que:

xyxy

y

xyxy=

Por lo tanto se sigue que:

xyxy=.

Así, tenemos lo que queríamos mostrar.

iii) Por demostrar que xAx=A

Prueba por doble contención.

primera contención.

Sea zxAx, entonces zx={yAyx} para alguna xA, en particular zA. Por lo tanto xAxA.

segunda contención.

Sea zA, como R es reflexiva zz así zz, concluimos que zxAx. Por lo tanto AxAx.

Como se cumplen las tres condiciones para que sea una partición entonces {xxA} es una partición de A.

Ejemplos

1. A={1,2,3,4,5}

R={(1,1),(2,2),(3,3),(4,4),(5,5),(1,2),(2,1),(1,5),(5,1)(2,5),(5,2),(3,4),(4,3)}

1={1,2,5}

3={3,4}

{1,3}={{1,2,5},{3,4}} es la partición inducida por R.

2. A={1,2,3,4,5}

R una relación de equivalencia en A. Si la partición en A inducida por R es:

{{3},{2,4},{1,5}}

¿Quién es R?

Observemos que

R={(3,3),(2,2),(2,4),(4,4),(4,2),(1,1),(1,5),(5,5),(5,1)}

es una relación de equivalencia que induce la partición {3,2,1}={{3},{2,4},{1,5}}.

Teorema

Sea A un conjunto, consideremos:

RA={rresunarelacióndeequivalencia}

PA={ppesunaparticióndeA}

Existe una biyección entre RA y PA.

Demostración

Sea A un conjunto, consideremos:

RA={rresunarelacióndeequivalencia}

PA={ppesunaparticióndeA}

Definimos:

ψ:RAPA con

ψ(r)={xrxA}rRA

donde xr={yA(y,x)r}, es decir ψ(r) es la colección de clases de equivalencia dadas por la relación r.

Veamos que ψ es inyectiva.

Sean r,ρRA tales que ψ(r)=ψ(ρ).

Por demostrar que r=ρ.

La prueba se hará por doble contención

primera contención.

Sea (a,b)r entonces por simetría (b,a)r y entonces bar.

Por otro lado ar{xrxA}=ψ(r) que por hipótesis es igual ψ(ρ)={xρxA} , de manera que ar=cρ para alguna cA. Como bar, entonces bcρ, así (b,c)ρ, y por simetría (c,b)ρ. También aar=cρ, así (a,c)ρ. Como (a,c)ρ y (c,b)ρ, por transitividad (a,b)ρ. Por lo tanto rρ.

segunda contención. Es análoga y se deja como ejercicio al lector.

Concluimos finalmente que r=ρ y así la función ψ:RAPA es inyectiva.

Veamos ahora que ψ es suprayectiva.

Sea p={AiiI} una partición de A.

Definimos r una relación en A como:

(x,y)r si y sólo si existe iI tal que (x,y)Ai.

Ésta es una relación de equivalencia (demuéstralo).

Por demostrar que ψ(r)=p, es decir que {xrxA}=p

La prueba es por doble contención.

primera contención.

Sea ar{xrxA}.

Por demostrar que arp.

Como A=iIAi entonces aAj para alguna jI. De hecho como p es una partición, Aj es el único elemento de p al que pertenece a.

Pero

ar={bA(b,a)r}={bAiItalqueb,aAi}={bAbAj}=Ajp, y por lo tanto arp, y así ψ(r)p.

segunda contención.

Sea Ajp con jI. Sabemos que Aj,entonces podemos considerar aAj, y como acabamos de ver en la primera contención, Aj=ar{xrxA}=ψ(r). Así, pψ(r).

Con estas dos contenciones hemos probado que p=ψ(r). De esta forma, dada una partición p existe una relación de equivalencia que bajo ψ da por resultado p. Por lo tanto ψ es suprayectiva.

Como ψ es suprayectiva e inyectiva, entonces ψ es biyectiva.

◻

Tarea Moral

  1. Encuentra todas las posibles particiones de {3,6,7,9}, y para cada una de ellas encuentra la relación de equivalencia asociada.
  2. Considera la relación R en Z, dada por: (a,b)R si y sólo si 4 divide a ba. Verifica que las distintas clases de equivalencia forman una partición de Z.
  3. Sea A={1,2,3,4,5} y considera la relación dada por:
    R={(1,1),(2,3),(3,3),(4,4),(5,5),(2,4),(4,2),(2,5),(5,2),(4,5),(5,4)}
    Encuentra la partición asociada.

Más adelante

Con esta nota hemos terminado la unidad 1 del curso de Álgebra superior I. En las siguiente nota iniciaremos la unidad 2 donde haremos un estudio de los números naturales a partir de la definición conjuntista.

Enlaces relacionados

Página principal del curso.

Nota anterior. Nota 14 Familias de conjuntos y particiones.

Nota siguiente. Nota 16. Los números naturales.

Teoría de los Conjuntos I: Conjunto cociente

Por Gabriela Hernández Aguilar

Introducción

En esta entrada partimos de una relación de equivalencia y con ella definimos al conjunto cociente. Dicho conjunto tendrá como elementos a las clases de equivalencia de una relación. Además probaremos que toda relación de equivalencia induce una partición y viceversa.

Conjunto cociente

A continuación definimos un nuevo conjunto. Como parte de los ejercicios de la tarea moral, se incluye verificar que en efecto esta definición da un conjunto a partir de los axiomas.

Definición. Sea R una relación de equivalencia en A. Definimos al conjunto cociente por la relación R como el conjunto:

A/R={[a]R:aA}.

Veamos algunos ejemplos.

Ejemplo.

Sea A={1,2,3,4} y R la relación identidad en A. Sabemos que R es de equivalencia en A. Luego, siguiendo la definición de conjunto cociente tenemos que AR={[1]R,[2]R,[3]R,[4]R}, donde [1]R={1}, [2]R={2}, [3]R={3}, [4]R={4}.

◻

Ejemplo.

Sean A={1,2,3,4} y R={(1,1),(2,2),(3,3),(4,4),(1,4),(4,1)}. Se tiene que R es una relación de equivalencia en A. Luego, tenemos que

AR={[1]R,[2]R,[3]R,[4]R},

donde

  • [1]R={1,4},
  • [2]R={2},
  • [3]R={3},
  • [4]R={4,1}, pero este conjunto es igual a [1]R.

Por lo tanto, AR={[1]R,[2]R,[3]R}.

◻

Cada relación de equivalencia induce una partición

Teorema.1 Sea R una relación de equivalencia en A. El conjunto cociente AR es una partición de A.

Demostración.

Supongamos que R es una relación de equivalencia en A. Veamos que AR es una partición de A.

  1. Sea aA, vimos en la entrada de particiones que [a]R.
  2. Sean [a]R,[b]RAR tales que [a]R[b]R y veamos que [a]R[b]R=. En la entrada anterior probamos que aRb si y sólo si [a]R=[b]R lo cual ocurre si y sólo si [a]R[b]R=. De este modo, si [a]R[b]R, [a]R[b]R=.
  3. Por último, aA[a]R=A pues para cada aA, a[a]R.

◻

Este último teorema demuestra que toda relación de equivalencia induce una partición.

Las particiones inducen una relación de equivalencia

El teorema anterior nos permitió probar que cada relación de equivalencia induce una partición y de hecho, esta partición será el conjunto cociente, Podemos preguntarnos si el resultado se cumple «de regreso», en el sentido de si dada una partición podemos inducir una relación de equivalencia. Veamos el siguiente ejemplo.

Ejemplo.

Este ejemplo es todavía algo informal, pues no hemos introducido formalmente a los números naturales, a los pares y los impares. Haremos esto más adelante. Por el momento, puedes usar lo que ya sabes de los números naturales y de su paridad.

Sea A={0,1,2,3,} y sean A1={0,2,4,} y A2={1,3,5,}. Resulta que P es una partición de A pues tanto A1 y A2 son conjuntos no vacíos, además A1A2= y A1A2=A.

Queremos ver si existe la manera de relacionar a los elementos de A tal que la relación que resulte sea de equivalencia. Consideremos la relación definida como sigue:

RP={(a,b)A×A:a,bA1a,bA2}.

Notemos que la relación RP es una relación en A y además relaciona a los elementos si pertenecen a un mismo conjunto de la partición.

Veamos que RP es una relación de equivalencia, para ello verifiquemos si es una relación reflexiva, simétrica y transitiva.

  1. Sea aA. Si a es un número par (existe k tal que a=2k), entonces aA1 y por lo tanto (a,a)RP.
    Si a es un número impar (existe k tal que a=2k+1), entonces aA2 y por lo tanto (a,a)RP.
    Por lo tanto, RP es una relación reflexiva.
  2. Supongamos que (a,b)RP y veamos que (b,a)RP.
    Como (a,b)RP entonces a,bA1 o a,bA2, lo que es equivalente a decir que b,aA1 o b,aA2, es decir, (b,a)RP.
    Por lo tanto, RP es una relación simétrica.
  3. Supongamos que (a,b)RP y (b,c)RP.
    Como (a,b)RP entonces a,bA1 o a,bA2. Luego, como (b,c)RP entonces b,cA1 o b,cA2. Si a,bA1, entonces b,cA1, pues de lo contrario b,cA2 y, por tanto, bA1 al mismo tiempo que bA2 y así, b es par e impar, lo cuál no puede ocurrir. Por lo tanto, b,cA1, de modo que a,cA1 y así, (a,c)RP. Análogamente, si a,bA2, entonces, b,cA2 y, por tanto, a,cA2 y (a,c)RP. Por lo tanto RP es una relación transitiva.

Por lo tanto, RP es una relación de equivalencia.

◻

Podemos demostrar que esto ocurre para cualquier conjunto y cualquier partición. Veamos el siguiente teorema.

Teorema.2 Toda partición induce una relación de equivalencia.

Demostración.

Sea A un conjunto y P una partición de A. Defimos a RP como el siguiente conjunto:

RP={(a,b)A×A:pP tal que a,bp}.

Notemos que RP es una relación en A pues es un subconjunto de A×A. Veamos que R es de equivalencia, es decir, R es reflexiva, simétrica y transitiva.

  1. Sea aA. Dado que P es una partición de A, entonces A=P. Entonces existe pP tal que ap, de donde (a,a)RP. Por lo tanto, RP es una relación reflexiva.
  2. Supongamos que (a,b)RP y veamos que (b,a)RP.
    Como (a,b)RP, existe pP tal que a,bp. Lo que es equivalente a decir que existe pP tal que b,ap, es decir, (b,a)RP. Por lo tanto, RP es una relación simétrica.
  3. Supongamos que (a,b)RP y (b,c)RP.
    Como (a,b)RP, existe pP tal que a,bp. Luego, como (b,c)RP, existe qP tal que b,cq. Además p=q pues de lo contrario, pq y bp al mismo tiempo que bq y así, bpq lo cual es una contradicción a la definición de partición. Por lo tanto, p=q y así a,cp, por lo que (a,c)RP. Por lo tanto, RP es una relación transitiva.

Por lo tanto, RP es una relación de equivalencia en A.

◻

Con este último teorema hemos probado que en efecto, así como cada relación de equivalencia induce una partición, se cumple que cada partición induce una relación de equivalencia. Además, estas correspondencias son en cierto sentido «una la inversa de la otra» como explorarás en los ejercicios a continuación.

Tarea moral

La siguiente lista de ejercicios te ayudará a reforzar el contenido de esta entrada:

  1. Demuestra mediante los axiomas que si A es un conjunto y R es una relación de equivalencia en A, entonces AR es un conjunto.
  2. Sea A={1,2,3,4,5,6} y R={(1,1),(2,2),(3,3),(4,4),(5,5),(6,6),(5,6),(6,5),(4,6),(6,4),(4,5),(5,4)} relación de equivalencia en A. Determina al conjunto cociente de A con respecto a R.
  3. Demuestra mediante los axiomas que RP del último teorema en efecto es un conjunto.
  4. Demuestra lo siguiente, en términos de la notación usada en esta entrada:
    • Si A es conjunto y R es relación de equivalencia en A, entonces RAR=R.
    • Si A es conjunto P es partición de A, entonces ARP=P.
  5. Si R1 y R2 son relaciones de equivalencia en A, ya demostramos que R1R2 también lo es. ¿Cómo es A(R1R2) con respecto a AR1 y AR2?

Más adelante…

En la siguiente entrada introduciremos el concepto de orden parcial y de orden total. Estos son otro tipo especial de relaciones. Volveremos a usar las propiedades de reflexividad y transitividad. Sin embargo, tendremos que introducir otras como la asimetría, la antisimetría y la irreflexibilidad.

Entradas relacionadas

Agradecimientos

Trabajo realizado con el apoyo del Programa UNAM-DGAPA-PAPIME PE109323 «Hacia una modalidad a distancia de la Licenciatura en Matemáticas de la FC-UNAM – Etapa 3»

  1. También puedes consultar la prueba de este teorema en: Hernández, F., Teoría de Conjuntos, México: Aportaciones Matemáticas No.13,
    SMM, 1998, p. 65. ↩︎
  2. También puedes consultar la prueba de este teorema en: Hernández, F., Teoría de Conjuntos, México: Aportaciones Matemáticas No.13,
    SMM, 1998, p. 66. ↩︎

Álgebra Lineal II: Matrices positivas y congruencia de matrices

Por Diego Ligani Rodríguez Trejo

Introducción

Ya hablamos de las matrices asociadas a formas bilineales (y sesquilineales), y de formas cuadráticas (y cuadráticas hermitianas). Así mismo, tomamos un pequeño paréntesis para recordar qué es un producto interior y un espacio euclideano. Además, vimos las nociones análogas para el caso complejo.

Lo que haremos ahora es conectar ambas ideas. Extenderemos nuestras nociones de positivo y positivo definido al mundo de las matrices. Además, veremos que estas nociones son invariantes bajo una relación de equivalencia que surge muy naturalmente de los cambios de matriz para formas bilineales (y sesquilineales).

Congruencia de matrices

En las entradas de matrices de formas bilineales y matrices de formas sesquilineales vimos cómo obtener matrices asociadas a una misma forma bilineal (o sesquilineal) usando distintas bases. Dos matrices A y A representaban a la misma forma bilineal en distintas bases si y sólo si existía una matriz de cambio de base P tal que A= tPAP, en el caso real, o bien tal que A=PAP, en el caso complejo.

Definición. Sean A y B matrices simétricas en Mn(R). Diremos que A es congruente a B si existe una matriz invertible P en Mn(R) tal que A= tPBP.

Definición. Sean A y B matrices hermitianas en Mn(C). Diremos que A es congruente a B si existe una matriz invertible P en Mn(C) tal que A=PBP.

Las definiciones anteriores están restringidas a las matrices simétricas (o hermitianas, respectivamente). Se podrían dar definiciones un poco más generales. Sin embargo, a partir de ahora nos enfocaremos únicamente a resultados que podamos enunciar para matrices simétricas (o hermitianas, respectivamente).

Proposición. La relación «ser congruentes» es una relación de equivalencia, tanto en el caso real, como en el caso complejo.

Demostración. Daremos la demostración en el caso real. El caso complejo queda como ejercicio. Empecemos con la reflexividad. Esto es claro ya que la matriz identidad In es invertible y se tiene la igualdad

A= tInAIn.

Para la simetría, supongamos que tenemos matrices A y B en Mn(R) tales que A es congruente a B con la matriz invertible P de Mn(R), es decir, tales que

A= tPBP.

Como P es invertible, su transpuesta también. De hecho, (tP)1= t(P1). Así, podemos multiplicar por la inversa de tP a la izquierda y la por la inversa de P a la derecha para obtener

t(P1)AP1=B.

Esto muestra que B es congruente a A.

Finalmente, veamos la transitividad. Supongamos que A es congruente a B mediante la matriz invertible P y que B es congruente a C mediante la matriz invertible Q. Tendríamos entonces las igualdades

A= tPBP,B= tQCQ,

de donde A= tP tQCQP= t(QP)C(QP). Esto muestra que A es congruente a C mediante la matriz QP, que como es producto de invertibles también es invertible.

◻

Clasificación de matrices simétricas por congruencia

¿Será posible para cualquier matriz simétrica encontrar una matriz congruente muy sencilla? La respuesta es que sí. El siguiente teorema puede pensarse como una versión matricial del teorema de Gauss.

Teorema. Cualquier matriz simétrica en Mn(R) es congruente a una matriz diagonal.

Demostración. Sea A una matriz simétrica en Mn(R) y sea q la forma cuadrática en Rn asociada a A en la base canónica, es decir, aquella tal que q(X)= tXAX, para cualquier vector XRn.

Lo que tenemos que hacer es encontrar una base de Rn en la cual la matriz asociada a q sea diagonal. Haremos esto mediante el teorema de Gauss. Por ese resultado, existen reales α1,,αr y formas lineales linealmente independientes l1,,lr tales que q(x)=i=1rαili(x)2.

Completemos l1,,lr a una base l1,,ln de (Rn). Tomemos la base u1,,un de Rn dual a l1,,ln. Esta es la base que nos ayudará. Recordemos que la definición de base dual hace que tengamos

li(uj)={1 si i=j,0 si ij,

y que por lo tanto las funciones li «lean» las coordenadas de un vector en la base de las ui. Tomemos un vector cualquiera xRn y escribámoslo en la base de las ui como x=i=1nxiui. Definiendo αr+1==αn=0, tenemos que:

q(x)=i=1nαili(x)2=i=1nαixi2.

Esto nos dice que la matriz asociada a q con respecto a la base u1,,un es la matriz diagonal D que tiene en la diagonal a los coeficientes αi. Esto muestra lo que queríamos.

◻

El teorema también tiene una versión compleja.

Teorema. Cualquier matriz hermitiana en Mn(C) es congruente a una matriz diagonal.

La demostración es similar. Usa el teorema de Gauss complejo. Por esta razón, queda como ejercicio.

Estos resultados parecen una curiosidad algebraica. Sin embargo, pronto veremos que tienen consecuencias importantes como la clasificación de todos los productos interiores (y los productos interiores hermitianos).

Matrices positivas y positivas definidas

En entradas anteriores definimos qué quiere decir que una forma bilineal (o sesquilineal) sea positiva o positiva definida. Podemos dar una definición análoga para matrices. Nos enfocaremos sólo en matrices simétricas (en el caso real) y en matrices hermitianas (en el caso complejo).

Definición. Una matriz simétrica A en Mn(R) es positiva si para cualquier XRn se tiene que tXAX0. Es positiva definida si se da esta desigualdad y además la igualdad sucede sólo con X=0.

Definición. Una matriz hermitiana A en Mn(C) es positiva si para cualquier XCn se tiene que XAX0. Es positiva definida si se da esta desigualdad y además la igualdad sucede sólo con X=0.

Es sencillo ver que entonces una matriz A real (o compleja) que sea positiva definida da un producto interior (o bien un producto interior hermitiano) en Rn (o bien en Cn) dado por X,Y= tXAY, (o bien por X,Y=XAY). Y viceversa, un producto interior (o producto interior hermitiano) tiene representaciones matriciales que son positivas definidas. Esto no depende de la base elegida.

Proposición. Si A,BMn(R) son matrices congruentes y A es una matriz positiva, entonces B también lo es.

Demostración. Supongamos que la congruencia se da mediante la matriz invertible P de la siguiente manera: B= tPAP.

Tomemos un vector XRn. Tenemos que:

tXBX= tX tPAPX= t(PX)A(PX)0.

En la última igualdad estamos usando que A es positiva. Esto muestra lo que queremos.

◻

Dicho en otras palabras, en el mundo real las congruencias preservan las positividades de matrices. También puede demostrarse que las congruencias preservan las positividades definitivas. Y así mismo, se tienen resultados análogos para el caso complejo. En la sección de ejercicios viene uno de estos resultados.

Clasificación de matrices positivas

Es sencillo ver si una matriz real diagonal D es positiva. Todas las entradas en su diagonal deben de ser mayores o iguales a cero. En efecto, si su i-ésima entrada en la diagonal fuera un número dii<0, entonces para el i-ésimo vector canónico ei de Rn tendríamos teiDei=dii<0, lo cual sería una contradicción.

Combinando esto con todo lo hecho en esta entrada, obtenemos un teorema de clasificación de matrices positivas.

Teorema. Sea A una matriz simétrica en Mn(R). Las siguientes afirmaciones son equivalentes:

  1. A es positiva.
  2. A es congruente a una matriz diagonal con puras entradas mayores o iguales a cero.
  3. A puede ser escrita de la forma tBB para alguna matriz BMn(R).

Demostración. 1) implica 2). Sabemos que A es congruente a una matriz diagonal. Como A es positiva, dicha matriz diagonal también lo es. Por el comentario antes del enunciado del teorema, dicha matriz diagonal debe tener únicamente entradas mayores o iguales que 0.

2) implica 3). Supongamos que A= tPDP, en donde P es invertible y D tiene únicamente entradas no negativas d1,,dn en la diagonal. Definamos a S como la matriz diagonal de entradas d1,,dn. Tenemos que D=S2=SS= tSS. De este modo, definiendo B=SP obtenemos A= tPDP=( tP tS)(SP)= t(SP)SP= tBB, como queríamos.

3) implica 1). Supongamos que A= tBB para alguna matriz B. Para cualquier XRn tendríamos que  tXAX= t(BX)BX=BX0. Aquí la norma es con respecto al producto interior canónico de Rn. Esto es lo que queríamos.

◻

También existe un teorema análogo que clasifica las matrices positivas definidas.

Teorema. Sea A una matriz simétrica en Mn(R). Las siguientes afirmaciones son equivalentes:

  1. A es positiva definida.
  2. A es congruente a una matriz diagonal con puras entradas diagonales positivas.
  3. A puede ser escrita de la forma tBB para alguna matriz BMn(R) invertible.

Y, así mismo, existen análogos para matrices hermitianas con entradas en los complejos.

Más adelante…

En esta entrada definimos la relación de congruencia de matrices. Vimos qué son las matrices positivas y las positivas definidas. Además, vimos que la congruencia preserva estas nociones.

Podemos ser mucho más finos con nuestro análisis. Si tenemos una matriz simétrica, por los resultados de esta entrada es congruente a una matriz diagonal. Podemos fijarnos en cuántas entradas positivas, cuántas negativas y cuántas cero hay en esta diagonal. En la siguiente entrada veremos que las congruencias también preservan estas cantidades.

Tarea moral

Los siguientes ejercicios no forman parte de la evaluación del curso. Sin embargo, sirven de ayuda para repasar los conceptos vistos en esta entrada.

  1. Demuestra que cualquier matriz hermitiana en Mn(C) es congruente a una matriz diagonal.
  2. Demuestra que si A es una matriz en Mn(C) hermitiana y positiva definida, y B es una matriz en Mn(C) hermitiana y congruente a A, entonces B también es positiva definida.
  3. Sea n1 y A=[aij]Mn(R) definida por aij=min(i,j), prueba que A es simétrica y definida positiva.
  4. Sea A=[aij]Mn(R) tal que aij=1 si ij y aii>1 si 1in. Prueba que A es simétrica y definida positiva.
  5. Demuestra que una matriz hermitiana AMn(C) es positiva si y sólo si puede ser escrita de la forma A=BB para alguna matriz BMn(C), y que es positiva definida si y sólo si tiene una expresión así con B invertible.

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Agradecimientos

Trabajo realizado con el apoyo del Programa UNAM-DGAPA-PAPIME PE109323 «Hacia una modalidad a distancia de la Licenciatura en Matemáticas de la FC-UNAM – Etapa 3»