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Álgebra Lineal II: Problemas de formas bilineales, cuadráticas y teorema de Gauss

Por Leonardo Ignacio Martínez Sandoval

Introducción

En las entradas anteriores nos dedicamos a recordar las definiciones y algunas propiedades de formas bilineales y cuadráticas en Rn con el fin de enunciar y demostrar el teorema de Gauss. La prueba da un método para representar cualquier forma cuadrática de este modo, pero es mucho más claro cómo se hace este método mediante ejemplos. En esta entrada veremos un par de problemas para seguir repasando formas bilineales y cuadráticas y luego veremos al teorema de Gauss en acción.

Ver que una función es una forma bilineal

Problema. Tomemos V=Rn y vectores x,y en V de coordenadas x=(x1,...,xn) y y=(y1,...,yn). Tomemos reales a1,,an. Definamos a b:V×VR como sigue:
b(x,y)=a1x1y1+...+anxnyn.

Probemos que así definida, b es una forma bilineal.

Solución. Para probar que b es bilineal, probaremos que la función b(x,) es lineal para cada xRn fijo.

Sean p,qRn y λR. Tenemos que:
b(x,λp+q)=i=1naixi(λpi+qi).

Como todos los miembros de esta operación son números reales, utilicemos las propiedades distributiva y conmutativa. Obtenemos:

b(x,λp+q)=i=1naixiλpi+i=1naixiqi=λi=1naixipi+i=1naixiqi=λb(x,p)+b(x,q).

La demostración de que la función b(,y) también es lineal para cada yRn fijo es análoga.

◻

En particular, si tenemos que a1,,an=1, obtenemos que b es el producto interno canónico de Rn, es decir el producto punto.

Ver que una función no es una forma cuadrática

Problema. Sea q:R2R dada como sigue

q(x,y)=x2+y28x.

¿Es q una forma cuadrática?

Solución. La respuesta es que no. Con el fin de encontrar una contradicción, supongamos que q sí es una forma cuadrática. Entonces su forma polar b debe cumplir:

b((x,y),(x,y))=x2+y28x.

Aplicando lo anterior al par (x,y) obtendríamos:

b((x,y),(x,y))=x2+y2+8x.

Por otro lado, sacando escalares en ambas entradas:

b((x,y),(x,y))=(1)(1)b((x,y),(x,y))=b((x,y),(x,y)).

Juntando las igualdades, concluimos que

x2+y28x=x2+y2+8x

por lo que

16x=0.

Pero esto no es cierto en general pues falla, por ejemplo, para la pareja (1,0). Este error nació de suponer que q era una forma cuadrática. Por lo tanto q no es forma cuadrática.

El teorema de Gauss en acción

Para simplificar el lenguaje, si logramos escribir a una forma cuadrática q como nos dice el teorema de Gauss, es decir, de la forma q(x)=i=1rαi(li(x))2, entonces diremos que q es combinación cuadrática de las li con coeficientes αi.

Problema. Toma la forma cuadrática q de R3 definida como sigue:

q(x,y,z)=4xy+yz+xz

Escribe a q como combinación cuadrática de formas lineales linealmente independientes.

Solución. Revisando la demostración dada en la entrada anterior, tenemos tres casos:

  • Que la forma cuadrática sea la forma cuadrática cero.
  • Que tenga «términos puros».
  • Que no tenga «términos puros», es decir, que tenga sólo «términos cruzados».

Como en este caso la forma q no es la forma cero, ni aparecen términos x2, y2 o z2, estamos en el tercer caso. La estrategia era tomar dos de las variables y separar los términos que sí las tengan de los que no. Luego, hay que usar las identidades:

(1)AXY+BX+CY=A(X+CA)(Y+BA)BCA,

(2)DE=14(D+E)214(DE)2.

Tomemos por ejemplo x y y. En la forma cuadrática todos los términos tienen x ó y, así que podemos usar la identidad (1) para escribir (nota que reordenamos algunos términos para hacer más cómodas las cuentas con las identidades):

4xy+zx+zy=4(x+z4)(y+z4)z24

Luego, continuamos mediante la identidad (2):

=(x+y+z2)2(xy)214z2.

Esta expresión ya tiene la forma buscada. Tenemos que q es combinación cuadrática de las formas lineales x+y+z2, xy y z. Verifica que en efecto estas formas lineales son linealmente independientes.

Cambiando el orden de los pasos

Problema. ¿Qué pasaría si en el ejemplo anterior en vez de hacer el paso inductivo con x y y hacemos el paso inductivo con y y z?

Solución. Las cuentas cambian y obtenemos una nueva forma de escribir a q. En efecto, aplicando las identidades (1) y (2) pero ahora a y y z obtendríamos:

yz+4xy+xz=(y+x)(z+4x)4x2=14(y+z+5x)214(yz3x)24x2.

Esta es otra forma válida de expresar a q como combinación cuadrática de formas lineales linealmente independientes. Lo que nos dice es que la expresión para q no necesariamente es única.

Sin embargo, un poco más adelante veremos que aunque haya muchas formas de expresar a q, en todas ellas permanece constante cuántos sumandos positivos y cuántos negativos hay.

Cuidado con la independencia lineal

Problema. Toma la forma cuadrática q de R3 definida como sigue:

q(x,y,z)=(xy)2+(yz)2+(zx)2

Escribe a q como combinación cuadrática de formas lineales linealmente independientes.

Solución. Sería fácil asumir que q ya está de la forma deseada, sin embargo, una revisión rápida nos deja ver qué xy, yz y zx no son linealmente independientes en (R3).

Primero desarrollemos todo

q(x,y,z)=2x2+2y2+2z22xy2xz2yz

Ahora sí hay «términos puros» pues en particular el coeficiente de x2 no es cero.

En este caso hay que pensar a q como polinomio de segundo grado en x para completar un cuadrado:

2x2+2y2+2z22xy2xz2yz=2(xy+z2)2(y+z)22+2y2+2z22yz

La demostración asegura que inductivamente los términos sin x (en este caso (y+z)22+2y2+2z22yz)se pueden escribir como una combinación cuadrática de formas lineales linealmente independientes. Es decir, a ese término ahora podemos aplicar nuevamente el procedimiento hasta llegar a un caso pequeño.

Sin embargo, para nuestra suerte, una pequeña manipulación muestra que
(y+z)22+2y2+2z22yz=32(yz)2.

También, afortunadamente, yz es linealmente independiente con xy+z2. De este modo, una posible combinación cuadrática es la siguiente:

q(x,y,z)=2(xy+z2)2+32(yz)2

El algoritmo

Con esto visto, podemos describir un algoritmo para encontrar una combinación cuadrática en 4 pasos.

  1. Desarrollar todos los términos q si es necesario.
  2. Revisar qué forma tiene q con respecto a los 3 casos que se vieron en la demostración.
  3. Reproducir el caso elegido de la demostración, dependiendo de la forma de q.
  4. Dentro de este paso, puede ser necesario repetir desde el paso 1.

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Agradecimientos

Trabajo realizado con el apoyo del Programa UNAM-DGAPA-PAPIME PE109323 «Hacia una modalidad a distancia de la Licenciatura en Matemáticas de la FC-UNAM – Etapa 3»

Álgebra Lineal II: Matrices positivas y congruencia de matrices

Por Diego Ligani Rodríguez Trejo

Introducción

Ya hablamos de las matrices asociadas a formas bilineales (y sesquilineales), y de formas cuadráticas (y cuadráticas hermitianas). Así mismo, tomamos un pequeño paréntesis para recordar qué es un producto interior y un espacio euclideano. Además, vimos las nociones análogas para el caso complejo.

Lo que haremos ahora es conectar ambas ideas. Extenderemos nuestras nociones de positivo y positivo definido al mundo de las matrices. Además, veremos que estas nociones son invariantes bajo una relación de equivalencia que surge muy naturalmente de los cambios de matriz para formas bilineales (y sesquilineales).

Congruencia de matrices

En las entradas de matrices de formas bilineales y matrices de formas sesquilineales vimos cómo obtener matrices asociadas a una misma forma bilineal (o sesquilineal) usando distintas bases. Dos matrices A y A representaban a la misma forma bilineal en distintas bases si y sólo si existía una matriz de cambio de base P tal que A= tPAP, en el caso real, o bien tal que A=PAP, en el caso complejo.

Definición. Sean A y B matrices simétricas en Mn(R). Diremos que A es congruente a B si existe una matriz invertible P en Mn(R) tal que A= tPBP.

Definición. Sean A y B matrices hermitianas en Mn(C). Diremos que A es congruente a B si existe una matriz invertible P en Mn(C) tal que A=PBP.

Las definiciones anteriores están restringidas a las matrices simétricas (o hermitianas, respectivamente). Se podrían dar definiciones un poco más generales. Sin embargo, a partir de ahora nos enfocaremos únicamente a resultados que podamos enunciar para matrices simétricas (o hermitianas, respectivamente).

Proposición. La relación «ser congruentes» es una relación de equivalencia, tanto en el caso real, como en el caso complejo.

Demostración. Daremos la demostración en el caso real. El caso complejo queda como ejercicio. Empecemos con la reflexividad. Esto es claro ya que la matriz identidad In es invertible y se tiene la igualdad

A= tInAIn.

Para la simetría, supongamos que tenemos matrices A y B en Mn(R) tales que A es congruente a B con la matriz invertible P de Mn(R), es decir, tales que

A= tPBP.

Como P es invertible, su transpuesta también. De hecho, (tP)1= t(P1). Así, podemos multiplicar por la inversa de tP a la izquierda y la por la inversa de P a la derecha para obtener

t(P1)AP1=B.

Esto muestra que B es congruente a A.

Finalmente, veamos la transitividad. Supongamos que A es congruente a B mediante la matriz invertible P y que B es congruente a C mediante la matriz invertible Q. Tendríamos entonces las igualdades

A= tPBP,B= tQCQ,

de donde A= tP tQCQP= t(QP)C(QP). Esto muestra que A es congruente a C mediante la matriz QP, que como es producto de invertibles también es invertible.

◻

Clasificación de matrices simétricas por congruencia

¿Será posible para cualquier matriz simétrica encontrar una matriz congruente muy sencilla? La respuesta es que sí. El siguiente teorema puede pensarse como una versión matricial del teorema de Gauss.

Teorema. Cualquier matriz simétrica en Mn(R) es congruente a una matriz diagonal.

Demostración. Sea A una matriz simétrica en Mn(R) y sea q la forma cuadrática en Rn asociada a A en la base canónica, es decir, aquella tal que q(X)= tXAX, para cualquier vector XRn.

Lo que tenemos que hacer es encontrar una base de Rn en la cual la matriz asociada a q sea diagonal. Haremos esto mediante el teorema de Gauss. Por ese resultado, existen reales α1,,αr y formas lineales linealmente independientes l1,,lr tales que q(x)=i=1rαili(x)2.

Completemos l1,,lr a una base l1,,ln de (Rn). Tomemos la base u1,,un de Rn dual a l1,,ln. Esta es la base que nos ayudará. Recordemos que la definición de base dual hace que tengamos

li(uj)={1 si i=j,0 si ij,

y que por lo tanto las funciones li «lean» las coordenadas de un vector en la base de las ui. Tomemos un vector cualquiera xRn y escribámoslo en la base de las ui como x=i=1nxiui. Definiendo αr+1==αn=0, tenemos que:

q(x)=i=1nαili(x)2=i=1nαixi2.

Esto nos dice que la matriz asociada a q con respecto a la base u1,,un es la matriz diagonal D que tiene en la diagonal a los coeficientes αi. Esto muestra lo que queríamos.

◻

El teorema también tiene una versión compleja.

Teorema. Cualquier matriz hermitiana en Mn(C) es congruente a una matriz diagonal.

La demostración es similar. Usa el teorema de Gauss complejo. Por esta razón, queda como ejercicio.

Estos resultados parecen una curiosidad algebraica. Sin embargo, pronto veremos que tienen consecuencias importantes como la clasificación de todos los productos interiores (y los productos interiores hermitianos).

Matrices positivas y positivas definidas

En entradas anteriores definimos qué quiere decir que una forma bilineal (o sesquilineal) sea positiva o positiva definida. Podemos dar una definición análoga para matrices. Nos enfocaremos sólo en matrices simétricas (en el caso real) y en matrices hermitianas (en el caso complejo).

Definición. Una matriz simétrica A en Mn(R) es positiva si para cualquier XRn se tiene que tXAX0. Es positiva definida si se da esta desigualdad y además la igualdad sucede sólo con X=0.

Definición. Una matriz hermitiana A en Mn(C) es positiva si para cualquier XCn se tiene que XAX0. Es positiva definida si se da esta desigualdad y además la igualdad sucede sólo con X=0.

Es sencillo ver que entonces una matriz A real (o compleja) que sea positiva definida da un producto interior (o bien un producto interior hermitiano) en Rn (o bien en Cn) dado por X,Y= tXAY, (o bien por X,Y=XAY). Y viceversa, un producto interior (o producto interior hermitiano) tiene representaciones matriciales que son positivas definidas. Esto no depende de la base elegida.

Proposición. Si A,BMn(R) son matrices congruentes y A es una matriz positiva, entonces B también lo es.

Demostración. Supongamos que la congruencia se da mediante la matriz invertible P de la siguiente manera: B= tPAP.

Tomemos un vector XRn. Tenemos que:

tXBX= tX tPAPX= t(PX)A(PX)0.

En la última igualdad estamos usando que A es positiva. Esto muestra lo que queremos.

◻

Dicho en otras palabras, en el mundo real las congruencias preservan las positividades de matrices. También puede demostrarse que las congruencias preservan las positividades definitivas. Y así mismo, se tienen resultados análogos para el caso complejo. En la sección de ejercicios viene uno de estos resultados.

Clasificación de matrices positivas

Es sencillo ver si una matriz real diagonal D es positiva. Todas las entradas en su diagonal deben de ser mayores o iguales a cero. En efecto, si su i-ésima entrada en la diagonal fuera un número dii<0, entonces para el i-ésimo vector canónico ei de Rn tendríamos teiDei=dii<0, lo cual sería una contradicción.

Combinando esto con todo lo hecho en esta entrada, obtenemos un teorema de clasificación de matrices positivas.

Teorema. Sea A una matriz simétrica en Mn(R). Las siguientes afirmaciones son equivalentes:

  1. A es positiva.
  2. A es congruente a una matriz diagonal con puras entradas mayores o iguales a cero.
  3. A puede ser escrita de la forma tBB para alguna matriz BMn(R).

Demostración. 1) implica 2). Sabemos que A es congruente a una matriz diagonal. Como A es positiva, dicha matriz diagonal también lo es. Por el comentario antes del enunciado del teorema, dicha matriz diagonal debe tener únicamente entradas mayores o iguales que 0.

2) implica 3). Supongamos que A= tPDP, en donde P es invertible y D tiene únicamente entradas no negativas d1,,dn en la diagonal. Definamos a S como la matriz diagonal de entradas d1,,dn. Tenemos que D=S2=SS= tSS. De este modo, definiendo B=SP obtenemos A= tPDP=( tP tS)(SP)= t(SP)SP= tBB, como queríamos.

3) implica 1). Supongamos que A= tBB para alguna matriz B. Para cualquier XRn tendríamos que  tXAX= t(BX)BX=BX0. Aquí la norma es con respecto al producto interior canónico de Rn. Esto es lo que queríamos.

◻

También existe un teorema análogo que clasifica las matrices positivas definidas.

Teorema. Sea A una matriz simétrica en Mn(R). Las siguientes afirmaciones son equivalentes:

  1. A es positiva definida.
  2. A es congruente a una matriz diagonal con puras entradas diagonales positivas.
  3. A puede ser escrita de la forma tBB para alguna matriz BMn(R) invertible.

Y, así mismo, existen análogos para matrices hermitianas con entradas en los complejos.

Más adelante…

En esta entrada definimos la relación de congruencia de matrices. Vimos qué son las matrices positivas y las positivas definidas. Además, vimos que la congruencia preserva estas nociones.

Podemos ser mucho más finos con nuestro análisis. Si tenemos una matriz simétrica, por los resultados de esta entrada es congruente a una matriz diagonal. Podemos fijarnos en cuántas entradas positivas, cuántas negativas y cuántas cero hay en esta diagonal. En la siguiente entrada veremos que las congruencias también preservan estas cantidades.

Tarea moral

Los siguientes ejercicios no forman parte de la evaluación del curso. Sin embargo, sirven de ayuda para repasar los conceptos vistos en esta entrada.

  1. Demuestra que cualquier matriz hermitiana en Mn(C) es congruente a una matriz diagonal.
  2. Demuestra que si A es una matriz en Mn(C) hermitiana y positiva definida, y B es una matriz en Mn(C) hermitiana y congruente a A, entonces B también es positiva definida.
  3. Sea n1 y A=[aij]Mn(R) definida por aij=min(i,j), prueba que A es simétrica y definida positiva.
  4. Sea A=[aij]Mn(R) tal que aij=1 si ij y aii>1 si 1in. Prueba que A es simétrica y definida positiva.
  5. Demuestra que una matriz hermitiana AMn(C) es positiva si y sólo si puede ser escrita de la forma A=BB para alguna matriz BMn(C), y que es positiva definida si y sólo si tiene una expresión así con B invertible.

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Agradecimientos

Trabajo realizado con el apoyo del Programa UNAM-DGAPA-PAPIME PE109323 «Hacia una modalidad a distancia de la Licenciatura en Matemáticas de la FC-UNAM – Etapa 3»

Álgebra Lineal II: Matrices de formas bilineales

Por Diego Ligani Rodríguez Trejo

Introducción

Al principio de esta unidad, especialmente en la entrada del teorema de Gauss empezamos a hablar de una relación entre formas bilineales y matrices. Aquí formalizaremos esta relación. Veremos cómo se define la matriz asociada a una forma bilineal y cómo podemos traducir operaciones con la forma bilineal en operaciones con su matriz asociada.

Matriz asociada a una forma bilineal y una forma cuadrática

En toda esta entrada, V es un espacio vectorial sobre R de dimensión finita.

Definición. Sea e1,,en una base de V y b:V×VR una forma bilineal de V. La matriz de b con respecto a la base e1,,en es la matriz

A=[aij] con aij=b(ei,ej),

para todo i,j tal que 1i,jn.

Para definir la forma matricial de una forma cuadrática tenemos que ser un poco más cuidadosos. Hay más de una forma bilineal que puede generar a una misma forma cuadrática. Sin embargo, por la identidad de polarización tenemos que esta forma bilineal es única si pedimos adicionalmente que sea simétrica. De aquí obtenemos la siguiente definición.

Definición. Sea e1,,en una base de V y q una forma cuadrática de V, la matriz de q con respecto a la base e1,,en es la matriz de su forma polar en esa misma base.

Problema. Sea V=R3 y q dada como sigue
q(x)=x1x2+x2x3+x3x1,

para cada x=(x1,x2,x3)R3.

Encuentra su matriz asociada A en la base canónica y su matriz asociada B en la base u1=(1,1,0),u2=(1,0,1),u3=(0,1,1).

Solución. Primero, mediante la identidad de polarización tenemos que la forma polar b de q cumple que b(x,x) es

x1x2+x2x1+x1x3+x3x1+x2x3+x3x22,

para x=(x1,x2,x3) y x=(x1,x2,x3).

Ahora, calculemos qué le hace esta forma bilineal a la base canónica de par en par.

b(e1,e1)=b(e2,e2)=b(e3,e3)=0yb(e1,e2)=b(e1,e3)=b(e2,e3)=12.

Por lo que su matriz asociada en la base canónica es

A=(012121201212120)

Por otro lado, calculando lo que b le hace a nuestra otra base

b(u1,u1)=b(u2,u2)=b(u3,u3)=1yb(u1,u2)=b(u1,u3)=b(u2,u3)=32

Y construyendo esta otra matriz:

B=(132323213232321)

Evaluar la forma bilineal con su matriz

En la entrada del teorema de Gauss vimos que si b es una forma bilineal de V y e1,,en es una base, entonces para cualesquiera vectores

x=x1e1++xneny=y1e1++ynen

tenemos que b(x,y)=i=1nj=1nxiyjb(ei,ej).

Por la regla del producto de matrices, la expresión de la derecha es precisamente lo que se obtiene al realizar la siguiente operación:

tX(b(e1,e1)b(e1,e2)b(e1,en)b(e2,e1)b(e2,e2)b(e2,en)b(en,e1)b(en,e2)b(en,en))Y,

donde X=(x1,,xn) y Y=(y1,,yn).

Notemos que en medio tenemos justo la forma matricial de b en la base e1,,en. Al lado izquierdo tenemos al transpuesto del vector de coordenadas de x en la base e1,,en y al lado derecho tenemos al vector de coordenadas de y en esta misma base. Hemos demostrado lo siguiente.

Proposición. Sea b una forma bilineal de V y β una base de V. Sea A la matriz de b en la base β. Sean X y Y los vectores de coordenadas de vectores x y y de V en la base β, respectivamente. Entonces b(x,y)=tXAY.

Algunas consecuencias de la proposición anterior son:

  • Una forma bilineal es simétrica si y sólo si su matriz en una base cualquiera es simétrica.
  • Si fijamos la base β y la forma bilineal b, entonces la matriz que hace que b(x,y)=tXAY para todos x,y es única.

La discusión anterior nos permite comenzar con una forma bilineal b y una base β y obtener una (y sólo una) matriz. Partiendo de una matriz y una base β también podemos obtener una forma bilineal mediante la regla b(x,y)=tXAY.

Cambios de base

En los resultados anteriores al fijar un espacio vectorial V de dimensión n y una base β obtenemos una asociación biyectiva (de hecho un isomorfismo) entre formas bilineales de V y matrices en Mn(R).

Sin embargo, al cambiar la base de V, la matriz que representa a una forma bilineal puede cambiar.

Proposición. Supongamos que una forma bilineal b tiene asociada una matriz A con respecto a una base β y una matriz A con respecto a otra base β. Sea P la matriz de cambio de base de β a β. Entonces
A= tPAP.

Demostración. Sean x,yV dos vectores cualesquiera. Escribamos β={u1,,un} y β={u1,,un}. Usando β escribamos

x=x1u1++xnun.

Definamos a X como el vector columna de las coordenadas de x en la base β, es decir:

X=(x1xn).

Definimos análogamente a X,Y,Y como los vectores columnas de coordenadas de x en la base β, de y en la base β y de y en la base β, respectivamente.

Sabemos entonces que

b(x,y)= tXAY= tXAY

Además, sabemos que

X=PXY=PY

De aquí se tiene la siguiente cadena de igualdades:

 tXAY=b(x,y)= tXAY= t(PX)A(PY)= tX tPAPY.

Fijándonos en los extremos

 tXAY= tX tPAPY.

Por la unicidad de la matriz que representa a b en la base β, finalmente concluimos que

A= tPAP.

◻

Más adelante…

Esta es una pequeña introducción a la relación entre las formas bilineales (y cuadráticas por extensión) y las matrices. Podemos ver que ésta nos dio otra manera de entender y calcular a las formas bilineales. Algo que no hemos explorado es el poder que esta relación nos entrega al aplicar todo lo que conocemos acerca de matrices a las matrices asociadas a una forma bilineal. Antes de llegar a eso, primero veremos el análogo complejo de lo que acabamos de estudiar.

Otro problema que enfrentamos es la dependencia de las matrices a su base. Aunque este no es un problema que podamos evitar, nos gustaría encontrar propiedades que se mantengan sin importar la base que sea elegida. Esto lo abordaremos un poco más adelante. De hecho, cuando lo hagamos estaremos listos para enunciar y demostrar un resultado muy interesante: la ley de inercia de Sylvester.

Tarea moral

Los siguientes ejercicios no forman parte de la evaluación del curso. Sin embargo, sirven de ayuda para repasar los conceptos vistos en esta entrada.

  1. Sea V=R3 y definamos q:VR
    q(x,y,z)=(x+2y+3z)2+(y+z)2.
    Prueba que q es cuadrática y encuentra su forma polar. ¿Es esta forma cuadrática q positiva definida? ¿Es positiva?
  2. Encuentra la matriz A asociada a la forma cuadrática q del ejercicio anterior con respecto a la base canónica y la matriz B asociada a q con respecto a la base (1,1,1),(0,1,1),(0,0,2).
  3. Encuentra las matrices de cambio de base entre la base canónica y la base del inciso anterior. Verifica que se cumple el resultado de cambios de base.
  4. Encuentra una expresión de Gauss para q.
  5. Encuentra el rango de A y de B. Encuentra el determinante de A y de B ¿Notas algo en particular?

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Agradecimientos

Trabajo realizado con el apoyo del Programa UNAM-DGAPA-PAPIME PE109323 «Hacia una modalidad a distancia de la Licenciatura en Matemáticas de la FC-UNAM – Etapa 3»

Álgebra Lineal II: Espacios euclideanos y espacios hermitianos

Por Diego Ligani Rodríguez Trejo

Introducción

Hasta ahora hemos hablado de las formas bilineales, las formas bilineales simétricas, las formas cuadráticas y todos sus análogos complejos. Vimos también cómo podemos representar mediante matrices a estas formas.

Una de las aplicaciones más útiles de estos conceptos es que nos permitirán hablar de espacios vectoriales «con geometría». Este concepto ya lo exploramos en el primer curso de Álgebra Lineal, cuando hablamos de producto interior y de espacios euclideanos.

Por un lado, en esta entrada haremos un breve recordatorio de estos temas. Por otro lado, hablaremos de cómo dar los análogos complejos. Esto nos llevará al concepto de espacios hermitianos.

Un acuerdo sobre el mundo real y complejo

Como hemos visto anteriormente, los resultados relacionados con formas bilineales tienen frecuentemente sus análogos en el mundo complejo. A veces hay algunas diferencias importantes, pero la mayoría de los casos son mínimas. Por esta razón, a partir de ahora dejaremos varias de las demostraciones de los casos complejos como ejercicios. En caso de ser necesario, haremos el énfasis pertinente en las diferencias entre el caso real y el complejo.

Formas positivas

Para poder «tener geometría» en un espacio vectorial, es necesario que tenga una forma bilineal un poco más especial que las que hemos estudiado. En el caso real requerimos lo siguiente.

Definición. Sea V un espacio vectorial sobre R. Tomemos una forma bilineal b:V×VR.

  • Diremos que b es positiva si b(x,x)0 para todo xV.
  • Diremos que b es positiva definida si b(x,x)>0 para todo xV con x0.

En el caso complejo hay que ser un poco más cuidadosos. Si φ es una forma sesquilineal, podría suceder que φ(x,x) no sea un número real y entonces no pueda establecerse una desigualdad entre φ(x,x) y 0. Sin embargo, bajo la hipótesis adicional de que φ sea hermitiana, vimos que φ(x,x) sí es real.

Definición. Sea V un espacio vectorial sobre C. Tomemos una forma sesquilineal hermitiana φ:V×VR.

  • Diremos que φ es positiva si φ(x,x)0 para todo xV.
  • Diremos que φ es positiva definida si φ(x,x)>0 para todo xV con x0.

Adicionalmente, diremos que una forma cuadrática de un espacio vectorial sobre R es positiva (resp. positiva definida) si su forma polar es positiva (resp. positiva definida). Y diremos que una forma cuadrática hermitiana de un espacio vectorial sobre C es positiva (resp. positiva definida) si su forma polar es positiva (resp. positiva definida).

Desigualdades de Cauchy-Schwarz real y compleja

Una de las consecuencias de tener formas positivas es que se cumple una desigualdad entre las evaluaciones de una forma cuadrática (o cuadrática hermitiana) y su forma polar. A continuación enunciamos la versión real que demostramos en el primer curso.

Teorema (desigualdad de Cauchy-Schwarz real). Sea q:VR una forma cuadrática y b su forma polar.

  • Si b es positiva, entonces para cualesquiera x,yV
    b(x,y)2q(x)q(y).
  • Más aún, si b es positiva definida, entonces la igualdad del inciso anterior se da si y sólo si x y y son linealmente dependientes.

La versión compleja es casi análoga, pero hay que tener el cuidado de usar la norma al evaluar la forma sesquilineal para obtener un número real que podamos comparar con otro.

Teorema (desigualdad de Cauchy-Schwarz compleja). Sea Φ:VR una forma cuadrática hermitiana y φ su forma polar.

  • Si φ es positiva, entonces para cualesquiera x,yV
    |φ(x,y)|2Φ(x)Φ(y).
  • Más aún, si φ es positiva definida, entonces la igualdad del inciso anterior se da si y sólo si x y y son linealmente dependientes.

◻

La demostración es muy parecida a la del caso real, y queda como ejercicio.

Espacios euclideanos y hermitianos

La sección anterior da la pista de que hay sutiles diferencias entre tener formas positivas y positivas definidas. La noción de que una forma sea positiva definida es más restrictiva, y por ello deberíamos esperar que un espacio vectorial (real o complejo) con una forma positiva definida tenga más propiedades.

Definición. Un producto interior para un espacio vectorial V sobre los reales es una forma bilineal, simétrica y positiva definida.

Definición. Un producto interior hermitiano para un espacio vectorial V sobre los complejos es una forma sesquilineal, hermitiana y positiva definida.

Típicamente se usa una notación especial para los productos interiores (o interiores hermitianos). En vez de referirnos a ellos con expresiones del estilo b(x,y) (o φ(x,y)), más bien usamos expresiones del estilo x,y. Cuando no queremos poner los argumentos, usualmente dejamos sólo unos puntos, así: ,.

Si el espacio vectorial además tiene dimensión finita, entonces estamos en un tipo de espacios muy especiales, en los que podremos probar varios resultados. Estos espacios son tan especiales que tienen su propio nombre.

Definición. Un espacio euclideano es un espacio vectorial sobre R, de dimensión finita, y con un producto interior ,.

Definición. Un espacio hermitiano es un espacio vectorial sobre C, de dimensión finita, y con un producto interior hermitiano ,.

Ejemplo. Tomemos Cn y la función ,:Cn×CnC dada por x,y=i=1nxiyi.

Se puede verificar que , es una forma sesquilineal, hermitiana y positiva definida. De este modo, Cn con este producto interior hermitiano es un espacio hermitiano.

Normas, distancias y ángulos

Si tenemos un espacio vectorial con producto interior (o producto interior hermitiano), entonces ahora sí podemos introducir varias nociones geométricas: la de norma, la de distancia y la de ángulos. Además, estas nociones tendrán las propiedades geométricas que esperamos.

En las siguientes definiciones tenemos que V es un espacio vectorial sobre R (o sobre C) con un producto interior (o producto interior hermitiano, respectivamente) ,.

Definición. Para xV, definimos la norma de x como x:=x,x.

Definición. Para x,yV, definimos la distancia de x a y como d(x,y):=xy.

Definición. Para x,yV, definimos el ángulo entre x y y como ang(x,y)=cos1(|x,y|xy).

En esta última definición, las barras indican el valor absoluto en el caso real y la norma en el caso complejo. Observa que implícitamente estamos usando la desigualdad de Cauchy-Schwarz para asegurarnos de que el argumento de cos1 en efecto es un número entre 0 y 1.

A continuación tenemos dos proposiciones clave que nos dicen que la norma y la distancia que definimos sí tienen todas las propiedades «que deben tener» una norma y una distancia.

Proposición. Sea V un espacio vectorial sobre R (o sobre C) con un producto interior (o producto interior hermitiano, respectivamente) ,. Entonces, la función norma :VR cumple lo siguiente:

  • Para todo xV, se tiene que x es un número real, con x0 y x=0 si y sólo si x=0.
  • Para todo xV y c en R (o C), se tiene que cx=|c|x.
  • Desigualdad del triángulo. Para cualesquiera x,yV, se tiene que x+yx+y.

Proposición. Sea V un espacio vectorial sobre R (o sobre C) con un producto interior (o producto interior hermitiano, respectivamente) ,. Entones, la función distancia d:V×VR cumple lo siguiente:

  • Para cualesquiera x,y en V, se tiene que d(x,y) es un número real, con d(x,y)0 y d(x,y)=0 si y sólo si x=y.
  • Simetría. Para cualesquiera x,y en V, se tiene que d(x,y)=d(y,x).
  • Desigualdad del triángulo. Para cualesquiera x,y,zV, se tiene que d(x,z)d(x,y)+d(y,z).

La última proposición puede también resumirse como que V con la función d es un espacio métrico. Una métrica en un conjunto permite establecer una topología. Así, en un espacio con producto interior (o producto interior hermitiano), es posible establecer nociones de continuidad, convergencia, cálculo, etc. Es interesante saber que se pueden tomar estos caminos, pero queda fuera de los alcances de nuestro curso.

Más adelante…

Con esto concluimos nuestro pequeño repaso de producto interior y espacios euclideanos. Así mismo, con esto establecemos las bases de los productos interiores hermitianos y de los espacios hermitianos. Como puedes ver, ambas nociones están muy relacionadas entre sí. Los conceptos de norma y distancia dan pie a un sin fin de teoría muy interesante. Es útil poder llegar a ellos desde un enfoque puramente algebraico, y nos muestra el poder que tiene este campo de estudio.

¿Cómo se ven las nociones de positividad y positividad definida en términos de matrices? Esto es algo que estudiaremos en la siguiente entrada.

Tarea moral

Los siguientes ejercicios no forman parte de la evaluación del curso. Sin embargo, sirven de ayuda para repasar los conceptos vistos en esta entrada.

  1. Sea V=R3 espacio vectorial sobre R y definamos q:VR como sigue:
    q(x,y,z)=x2+y2+z2xyyzxz.
    ¿Es q positiva? ¿Es positiva definida?
  2. Sea n un entero positivo y V el espacio de polinomios con coeficientes reales cuyos grados no excedan n. Prueba que
    P,Q:=i=0nP(i)Q(i)
    es un producto interno en V. ¿Cómo construirías un producto interno hermitiano análogo en el caso de W el espacio de polinomios con coeficientes complejos cuyos grados no excedan n?
  3. Revisa la demostración de la desigualdad de Cauchy-Schwarz en los espacios reales. Usa esto para dar una demostración para la versión análoga compleja. Recuerda también demostrar cuándo se da la igualdad si el producto interno hermitiano es positivo definido.
  4. Con la misma notación del ejercicio anterior, prueba la desigualdad de Minkowski, es decir, para todos x,yV
    Φ(x+y)Φ(x)+Φ(y).
  5. Revisa la demostración de las propiedades de la norma y de la distancia para el caso real. Tomando esto como base, realiza la demostración para el caso complejo.

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Agradecimientos

Trabajo realizado con el apoyo del Programa UNAM-DGAPA-PAPIME PE109323 «Hacia una modalidad a distancia de la Licenciatura en Matemáticas de la FC-UNAM – Etapa 3»

Álgebra Lineal II: Teorema de Gauss

Por Diego Ligani Rodríguez Trejo

Introducción

En la entrada anterior vimos un recordatorio de las formas bilineales, cuadráticas y sus polares. En esta entrada continuaremos recordando algunas propiedades vistas previamente enfocándonos en el teorema de Gauss y su demostración. Esto nos dará una pequeña pista de la relación entre las formas cuadráticas y matrices.

Además, con el teorema de Gauss obtendremos un algoritmo para poder escribir cualquier forma cuadrática en una forma estandarizada. Esto nos llevará más adelante a plantear la ley de inercia de Sylvester.

Preparaciones para el teorema de Gauss

Antes de empezar con el teorema, veamos una propiedad de las formas cuadráticas en Rn. Tomemos e1,,en la base canónica de Rn. Tomemos q una forma cuadrática de Rn y b su forma polar.

Cualquier vector x=(x1,,xn) de Rn se escribe como (x1,,xn)=i=1nxiei. Por lo que hicimos en la entrada anterior tenemos entonces:

q(x)=b(x,x)=i=1nj=1nxixjb(ei,ej).

Para simplificar la notación definamos aij:=b(ei,ej). Podemos «ver» todos los sumandos en la siguiente expresión:

q(x)=x12a11+x1x2a12++x1xna1n+x2x1a21+x22a22++x2xna2n+xnx1an1+xnx2an2++xn2ann

Aquí hay algunos términos «puros» de la forma aiixi2. Se encuentran en la «diagonal». Tenemos también algunos términos «mixtos» de la forma aijxixj con ij. Por la simetría de b, en los términos mixtos tenemos aij=aji. Al separar en términos puros y mixtos obtenemos entonces la siguiente expresión:

(3)q(x)=i=1naiixi2+21i<jnaijxixj.

Usaremos esto más abajo.

Teorema de Gauss de formas cuadráticas

Teorema. Sea q una forma cuadrática en V=Rn. Existen reales α1,,αr y formas lineales l1,lr de V linealmente independientes tales que, para todo xV se tiene
q(x)=i=1rαi(li(x))2.

Recordemos que la independencia lineal de las formas l1,,lr sucede en el espacio dual V.

Demostración. Procedamos por inducción sobre n. De la igualdad (1), cuando n=1 la forma cuadrática es de la forma q(x)=a11x12. Al definir α1=a11 y l1(x)=x1 obtenemos la forma deseada.

Supongamos que el teorema se cumple para n1. De la igualdad (1) sabemos que q se puede escribir como sigue:

q(x)=i=1naiixi2+21i<jnaijxixj.

Tenemos tres posibilidades:

  • Que todos los aii y todos los aij sean cero. Este caso es inmediato pues entonces q es la forma cuadrática cero y podemos tomar l1(x)=x1 y α1=0.
  • Que algún aii sea distinto de cero.
  • Que todos los aii sean cero, pero algún aij sea distinto de cero.

Hagamos cada uno de los últimos dos casos por separado. Comencemos por el caso en el que algún aii es distinto de cero. Sin pérdida de generalidad (¿por qué?) podemos suponer que es ann.

Apartando los términos que tienen xn de los que no obtenemos:

i=1naiixi2=annxn2+i=1n1aiixi2.

y

21i<jnaijxixj=2(i=1n1ainxi)xn+21i<jn1aijxixj

Con esto

q(x)=annxn2+2(i=1n1ainxi)xn+i=1n1aiixi2+21i<jn1aijxixj.

Si bien esta expresión se ve complicada, en realidad podemos pensar que en términos de la variable xn es «simplemente una cuadrática». Basados en los primeros dos términos podemos completar un binomio al cuadrado como sigue:

q(x)=ann(xn+i=1n1ainannxi)2ann(i=1n1ainannxi)2+i=1n1aiixi2+21i<jn1aijxixj.

Notemos que la expresión

ann(i=1n1ainannxi)2+i=1n1aiixi2+21i<jn1aijxixj

ya no tiene a la variable xn y que de hecho es una forma cuadrática en las variables x1,,xn1 (¿por qué?). De este modo, podemos aplicarle hipótesis inductiva para obtener que existen escalares α1,,αr y formas lineales l1,,lr linalmente independientes de Rn1 tales que

q(x1,,xn1)=i=1rαi(li(x))2.

Si bien estas li son formas lineales de Rn1, también podemos pensarlas como formas lineales de Rn. Formalmente, tomamos li:RnR dada por li(x1,,xn)=li(x1,,xn1). Para finalizar, definimos

lr+1(x1,,xn)=xn+i=1n1ainannxi,αr+1=ann.

De aquí, obtenemos la expresión deseada para q:

q(x)=i=1r+1αi(li(x))2

Falta argumentar por qué las li son linealmente independientes. Si una combinación lineal de ellas da cero, como lr+1 es la única que involucra a xn, entonces su coeficiente debe ser cero. Así, obtendríamos una combinación lineal de l1,,lr igualada a cero. Pero esta es una combinación lineal de l1,,lr. Por hipótesis inductiva, estas son linealmente independientes así que todos los coeficientes deben ser cero.

Lo anterior termina el caso para cuando hay algún «término puro». Falta el caso en el que todos los «términos puros» tienen coeficiente cero, pero hay por lo menos un «término mixto». Por la igualdad (1) tenemos que la forma cuadrática se ve así:

q(x)=21i<jnaijxixj.

Sin pérdida de generalidad podemos suponer que el término mixto que no es cero es el an1,n (¿por qué?). La idea es ahora separar a los términos que tienen xn1 ó xn de los que no, y utilizar la siguientes identidades algebraicas que se valen para cualesquiera A,B,C,D,E (haz las cuentas):

(4)Axn1xn+Bxn1+Cxn=A(xn1+CA)(xn+BA)BCA,

(5)DE=14(D+E)214(DE)2.

Al realizar la separación nos queda:

q(x)=2an1,nxn1xn+2i=1n2ainxixn+2i=1n2ai,n1xixn1+21i<jn2xixjaij.

Así, podemos usar la identidad (2) con los siguientes valores

A=2an1.n,B=2i=1n2ai,n1xi,C=2i=1n2ai,nxi

para obtener que q es:

A(xn1+CA)(xn+BA)BCA+21i<jn2xixjaij

Al primer sumando podemos reescribirlo usando la identidad (3) como

A4(xn1+xn+B+CA)2A4(xn1xnBCA)2

A la expresión conformada por los últimos dos sumandos le podemos aplicar hipótesis inductiva (¿por qué?) para escribirla de la forma q(x1,,xn2)=i=1rαi(li(x1,,xn2))2 con l1,,lr formas lineales linealmente independientes de Rn2. Como en el caso anterior, podemos «convertir» estas formas lineales a formas lineales l1,,lr en Rn. Al agregar las siguientes dos formas lineales

lr+1(x)=xn1+xn+B+CAlr+2(x)=xn1xnBCA

y tomar αr+1=A4, αr+2=A4, obtenemos la expresión deseada:
q(x)=i=1r+2αi(li(x))2.

La demostración de que en efecto l1,,lr+2 son linealmente independientes queda como ejercicio.

Así por principio de inducción tenemos que el teorema de Gauss se cumple para cualquier forma cuadrática q en Rn para todo n1 entero.

◻

Más adelante…

Debido a la longitud de esta demostración, los ejemplos serán reservados para la siguiente entrada.

Las formas cuadráticas, aunque interesantes, muestran estar limitadas por cómo las definimos, ya que se definen sólo en espacios vectoriales reales. En las siguientes entradas expandiremos un poco esta definición para también abarcar al menos espacios vectoriales complejos y luego nos enfocaremos en un tipo especial de éstas.

Además, al principio de la entrada se dieron pistas a que existe una relación entre formas bilineales y matrices, esto será explorado posteriormente.

Tarea moral

Los siguientes ejercicios no forman parte de la evaluación del curso. Sin embargo, sirven de ayuda para repasar los conceptos vistos en esta entrada.

  1. Sea q una forma cuadrática en Rn y x=(x1,,xn). Muestra que q(x)=i,j=1naijxixj con aij=b(ei,ej).
  2. Sea A la matriz con entradas aij dadas en el problema anterior. ¿Qué podrías afirmar acerca de A sin importar la q elegida?
  3. Sea A=[aij] una matriz simétrica en Mn(R) y definamos
    q:RnR dada por q(x)=i,j=1naijxixj ¿Es q así definida una forma cuadrática? ¿Es necesario que A sea simétrica?
  4. Demuestra que las formas lineales definidas en el segundo caso de la demostración del teorema de Gauss en efecto son linealmente independientes.
  5. Sean α1,,αr números reales y l1,,lr formas lineales, linealmente independientes en Rn y xRn. Definamos q como sigue:
    q(x)=inαili(x)
    ¿Es q así definida una forma cuadrática en Rn?

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Agradecimientos

Trabajo realizado con el apoyo del Programa UNAM-DGAPA-PAPIME PE109323 «Hacia una modalidad a distancia de la Licenciatura en Matemáticas de la FC-UNAM – Etapa 3»