Aborto y la taxonomía de los embarazos no deseados

Introducción

En estos días las redes sociales están repletas de comentarios que discuten la legalidad del aborto. Si bien es un tema interesante por sí mismo, el reciente proceso en Argentina para determinar su legalidad ha sido catalizador para que decenas de personas viertan sus opiniones al respecto. Debido a que es un tema muy polémico, a veces las discusiones no se encuentran en el mismo nivel retórico y esto genera caos y antagonizmos.

La idea principal de esta entrada no es dar mi punto de vista acerca de algunas aristas del problema, aunque hablaré de ello hacia el final. Más bien la principal razón por la que escribo esta entrada es para dejar en claro los diversos niveles de discusión del tema, de modo que ayude a tener discusiones más informadas y conciliatorias.

Los problemas principales

Hay dos situaciones con las que queremos lidiar. La más discutida es la siguiente.

Situación 1: Una mujer (o una pareja) ya se encuentra en una situación de embarazo no deseado. Lidiar con esto incorrectamente trae consecuencias severas.
Problema 1: Lidiar de la mejor forma posible con este embarazo no deseado.

Por supuesto, sin un marco ético este problema no está bien definido. ¿Qué es “la mejor forma”? ¿Qué es lidiar? Mencionaré eso en breve, pero sígueme la corriente por un momento antes de entrar a esos detalles.

La Situación 1 es corolario de otra situación:

Situación 2: Existen los embarazos no deseados.
Problema 2: Erradicar o minimizar la cantidad de embarazos no deseados

De nuevo, hay que precisar términos. Pero estoy seguro que a estas alturas podemos estar de casi de acuerdo en las siguientes cosas:

  • Son problemas diferentes. El Problema 1 asume que ya se dio un embarazo no deseado y lo que se pregunta es la mejor forma de lidiar con él. El Problema 2 se pregunta por un paso antes del embarazo no deseado.
  • Ninguno de los dos problemas se puede resolver en su totalidad. Siempre habrá excepciones que se escapen a las precauciones tomadas. A lo mejor que podemos apuntar es a intentar resolverlos de manera óptima.
  • Si quieremos minimizar las “consecuencias severas” del Problema 1, entonces tenemos que lidiar con ambos.
  • El Problema 1 tiene más matices éticos y espirituales que el Problema 2.

Sobre la Situación 1

Supongamos por el momento que una mujer (o pareja) tiene un embarazo no deseado. “Lo mejor” que se puede hacer depende mucho del sistema de valores de cada persona.

Por un lado, para alguien de pensamiento progresista la madre tiene derecho absoluto sobre su cuerpo y debería poder abortar si así lo desea. Bajo este punto de vista el estado debe de permitir de manera legar ejercer el aborto para minimizar los riesgos inherentes a los abortos clandestinos. Llevando este punto de vista más al extremo, el estado incluso debe proveer mediante la seguridad social el acceso gratuito a la interrupción del embarazo.

Por otro lado, para un católico fundamentalista se tiene que respetar la vida desde la concepción. Sus creencias le dicen que incluso a los pocos días el ente concebido tiene un alma, y que su derecho a la vida está por encima del derecho de la madre para decidir qué hacer con su cuerpo. Desde este sistema de creencias existen otras formas de lidiar con el aborto clandestino: apoyar a la madre durante su embarazo, encontrar un destino para el hijo no deseado, educar con respecto a los riesgos de los métodos caseros de aborto.

Idealmente, dentro de una sociedad laica, tenemos que abstenernos de permitir que nuestra espiritualidad interfiera con los asuntos de estado. Lo más adecuado sería actuar de manera objetiva y científica. Pero no creo que esto sea posible en este momento. Lo más acertado es orientarnos por la ciencia y las respuestas parciales que tiene con respecto a conexiones neuronales, impulsos nerviosos y conciencia de uno mismo.

Sobre la Situación 2

Lo que me gusta de la Situación 2 es que estudiarla es mucho más objetivo que estudiar la Situación 1. Más aún, el análisis de la Situación 1 pone mucha carga en la (o las) víctimas del embarazo no deseado. Resolver el Problema 2 ataca el problema de raíz, quita la carga de responsabilidad de abortar o no de las víctimas, y la pone sobre las políticas públicas o los perpetradores.

Discutamos la Situación 2 entonces. Lo que buscamos ahora es minimizar la cantidad de embarazos no deseados. Es definitivamente un problema grande y problemas grandes requieren buenas soluciones. En matemáticas usamos el método de divide-y-conquista para encontrar sub-problemas pequeños que sean más fáciles de atacar. Para determinar estos problemas en el caso del aborto, conviene establecer una taxonomía de los embarazos no deseados. A continuación propongo una taxonomía ejemplo que, si bien no afirmo que sea óptima, por lo menos cubre una gran cantidad de los casos.

Me gustaría empezar con los embarazos no deseados consecuencia de una relación sexual no consensuada. En este caso estamos en el área de violencia intrafamiliar, abuso de poder y de delincuencia. Este es el problema que atienden iniciativas como #MeToo. Se tienen que implementar políticas que faciliten que la víctima hable, que sea escuchada y que los culpables tengan el castigo que merecen.

De este modo, supondré ahora que el embarazo no deseado es consecuencia de una relación sexual consensuada. Para determinar cómo disminuirlos, me parece que de entre ellos hay que distinguir aquellos en los que no se tuvo prevención, y aquellos en los que sí.

Cuando digo que el embarazo fue a causa de no tener prevención, pienso en varias posibilidades. Una es que no haya intención de prevención por malicia de alguna de las partes (hombre o mujer), con lo cual de nuevo caemos en el tema de violencia. Otra es que no haya intención de prevención por ignorancia, para lo cual necesitamos buenas políticas de educación sexual. Finalmente, pienso en los casos en los que aún con la intención de tener prevención, no la hay por falta de medios económicos. Aquí debe haber un esfuerzo de seguridad social para proveer métodos anticonceptivos de manera gratuita.

Con una naturaleza distinta están los embarazos no deseados en donde sí hubo prevención. Pero hablo no sólo de una prevención “light” en la que se usa sólo condón o sólo pastillas anticonceptivas. Me parece que estas medidas mínimas siguen cayendo en la falta de educación sexual. A lo que me refiero es a una discusión seria con la pareja para evitar el embarazo no deseado en la mayor medida posible: usar más de un método, tener un plan de acción para un condón roto, etc. Un embarazo no deseado bajo estas circunstancias es, desde mi punto de vista, de los que no se van a poder erradicar: son verdaderos accidentes.

Idealmente, se tienen que establecer políticas públicas mediante las cuales sólo la ínfima cantidad de embarazos correspondientes a los verdaderos accidentes tengan que pasar a ser tratados en la Situación 1.

A título personal

Yo no creo en la vida desde la concepción. En general soy de pensamiento progresista. En mi muy particular punto de vista:

  • Se requiere atender tanto la Situación 1 como la Situación 2, pero…
  • … idealmente un embarazo no deseado debería ser algo muy, muy excepcional y hacia allá hay que ir, por lo que…
  • … hay que invertir más energía y recursos públicos a la Situación 2.
  • Mientras sigan existiendo embarazos no deseados, deben existir opciones legales para interrumpirlos. Cada persona (paciente o médico), debe tener el derecho de ser partícipe, o no, del aborto de acuerdo a su sistema de valores y creencias, así como su circunstancia.

Algunos casos esquina

Hay preguntas tangenciales que también surgen en las discusiones sobre la legalidad del aborto. Si bien desvían el tema de los problemas principales, también vale la pena estar atentos a su existencia para mantener el debate enfocado y tal vez para discutirlas en su momento.

  • Si una madre prosigue con el embarazo no deseado, ¿eso necesariamente implica que tiene que proseguir con la maternidad?
  • Si una de las partes responsables del embarazo (o un tercero ) quiere al hijo, pero la otra no, ¿el embarazo debe proseguir?
  • ¿Hasta las cuántas semanas se debe permitir el aborto?

2 pensamientos en “Aborto y la taxonomía de los embarazos no deseados

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